Los países ricos de Occidente como EE.UU, Canadá, Francia y España están empujando a Haití hacia nuestros brazos.

Con la guerra interna entre pandillas y las contradicciones económicas y políticas agravadas después del asesinato del presidente Moise, la situación de carencia casi total de alimentos y combustibles, de medicamentos y materiales para el comercio y la industria por la vía marítima y terrestre desde el exterior y Rep. Dominicana provoca una agudización de la crisis y la tendencia obligatoria es que se produzcan grandes estampidas humanas hacia la frontera que nunca ha estado vigilada ni protegida adecuadamente.

Esta situación obligaría a nuestras tropas a provocar una represión armada y producir una carnicería humana de grandes dimensiones para luego acusarnos de genocidio masivo y así justificar una ocupación forzosa de nuestra zona fronteriza con una presencia haitiana la cual trataron de justificarla y hacernos un Kosovo en ella como lo hizo la 0NU en Serbia con los musulmanes albaneses situación que sobrevendrá tarde que temprano en otras matanzas e insurrecciones.

Y cabe destacar algo trascendente tanto Trujillo como Balaguer mantenían de manera permanente equipos militares y maquinarias pesadas y aviones y helicópteros próximo a la zona fronteriza como Barahona, San Juan, Mao Valverde con tanquetas y tanques de guerra y aviones, helicópteros de combate, pero los gobiernos sucesivos asesorados por los EE.UU. desmantelaron esas estructuras defensivas hasta llegar al colmo de que nuestras tropas en ocasiones patrullan con escopetas y no con fusiles automáticas de alta calidad como e AK-47 o los FAL y M-16  y demás.

*El autor es ingeniero electromécanico  y reside en la ciudad de Barahona al suroeste de la República Dominicana.