Raúl Castro se despide oficialmente de la política: “La calle es de los revolucionarios”, insiste
Redacción Internacional.- Con el despido oficial de Raúl Castro, de la vida política de Cuba, anunciada el viernes, y la muerte de Fidel, en el 2016, por primera vez en seis décadas el pais caribeño no tendrá a ningún miembro de esa familia en posiciones de poder.
El líder del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Raúl Castro, se despidió el viernes de la política en la apertura del VIII Congreso del PCC con un duro mensaje a la oposición, sobre quien dice no hay un liderazgo y concentra su activismo solo en internet.D
“(Mientras se concentran en internet) las calles, los parques y las plazas serán de los revolucionarios”, dijo Castro, de quien se espera ceda el liderazgo de la formación al actual presidente del país, Miguel Díaz-Canel.
“La contrarrevolución interna carece de liderazgo y estructura organizada y concentra su activismo en las redes sociales. Las calles, los parques y las plazas serán de los revolucionarios. ¡Jamás negaremos el derecho a los revolucionarios a defender su Revolución!”, deijo el menor de los Castro, de 89 años.
Las palabras de Castro tienen que ver con el gran cambio introducido por la expansión gradual de internet y las redes sociales en Cuba en los últimos tres años, que ha propiciado la articulación de prensa y grupos de la sociedad civil independiente, y amplificado el mensaje de movimientos de oposición, algo inédito durante décadas de monopolio informativo y discursivo del PCC.
La polarización política cubana y los debates sobre la actualidad del país se han trasladado con especial fragor a redes sociales como Twitter y Facebook, incluyendo la retransmisión en directo de protestas o críticas al Gobierno y abriendo canales directos de acceso de la ciudadanía a sus dirigentes.
“La mentira y las noticias falsas ya no tienen límites, ponen a Cuba como una sociedad moribunda y que no tiene solución, para promover el estallido social”, aseguró Raúl Castro
También aludió a la financiación de medios de comunicación desde el exterior “para generar contenidos ideológicos que llaman abiertamente a derrocar la Revolución y exhortan a desarrollar manifestaciones en espacios públicos, así como actos de violencia contra agentes del orden”.