Conocen algún poeta con composiciones que se puedan leer al derecho y al revés (releer).
Si no es su caso, existe un dominicano que lo hace a la perfección y con buen contenido en sus escritos.
Se trata de Héctor Gerardo, un periodista con larga data de ejercicio en medios de comunicaciones y en departamentos de Prensa y Relaciones Públicas de varias instituciones gubernamentales.
Gerardo, quien ha incursionado también en el mundo de la poesía, con tanto talento que ha merecido el reconocimiento de personajes de renombres que, ahora son sus colegas en esa materia, como Juan José Jimenes Sabater, mejor conocido como León David, autor de varias obras de ese género, reconocido como Premio Natural de Literatura 2020.
Pero además de escribir contenidos poéticos, que se pueden leer al derecho y al revés, las composiciones de Gerardo tienen sentido saltando una línea y siguiendo la otra durante la lectura.
Gerardo es un buen ser humano, siempre dispuesto a socializar conocimientos y colaborar con los demás cuando lo requieren.
Por lo general, a los poetas no les gusta ser conflictivos. Ese es su caso.
Gerardo ha puesto en circulación 4 Estaciones para un olvido
También, de Eva Infinita y Otros Poemas, y tiene pendiente otros que dará a conocer en su momento, cuando tenga a manos los recursos económicos para el pago de la impresión.
El renombrado compositor dominicano Mario Díaz, quien escribió el prólogo de 4 Estaciones para un Olvido, le propuso a Gerardo musicalizar el libro completo, por el contenido exquisito.
De hecho, Díaz musicalizó el poema 9 rosas y otros escritos por Gerardo en su obra 4 Estaciones para un Olvido.
Estas fueron las expresiones de León David de este poeta dominicano.
“Realmente yo leí la excelente poesía que contienen estas páginas de 4 Estaciones para un Olvido; y debo confesarle que me produjeron un gran embeleso la lectura de estas páginas.
No cabe duda que cualquier que abra este libro, (sin importar en que página lo haga) se va a encontrar en grave amenaza de poesía, es decir que va a correr un gran riesgo, el riesgo de adentrarse por los laberintos de uno de los mejores poemas y de la belleza de la palabra”
Citando al gran escritor y poeta francés Paul Valery, León David describe la poesía de Gerardo, diciendo que lo que caracteriza al poeta no es su capacidad para experimentar un estado de poesía, “es más que eso, es un estado privado, constante, frágil; sino su poder para trasladar ese estado a palabras y a través de ellas lograr que los demás la experimenten”
Todos nosotros, -sigue diciendo David-, somos capaces de experimentar estados poéticos, porque el ser humano tiene esa capacidad simplemente por ser humano, pero no todos tienen el don de trasladar esa experiencia, ese estado poético a palabras, a las palabras, al lenguaje y hacer que el lector comparta esa experiencia; esa capacidad, ese don lo tiene sin lugar a dudas nuestro amigo y poeta Héctor Gerardo.
Como muestra del desarrollo poético de Gerardo, les dejamos a nuestros lectores, algunas composiciones en 4 Estaciones para un Olvido. También de su obra: De Eva Infinita y Otros Poemas.
En 4 Estaciones:
Antes de olvidarte”.
Antes que el amor se convierta en un volar de mariposas a dormir sobre un recuerdo.
Antes de que mis besos se avinagren en tu boca y el hastío sea quien domina en tu memoria.
Antes que tu adiós se acomode en la espalda gris de mi nostalgia y la noche se vista con tu ausencia.
Antes que una nube se instale en tu sonrisa y la lluvia de tus ojos se apodere de tu cara.
Antes que tus ojos se acostumbren a otra luna y en tu pelo se acomoden otros dedos.
Antes, mucho antes que nos sorprenda el olvido.
Doy por terminada la costumbre de esperarte.
9 Rosas.
Son nueve rosas las que te entrego
Son nueve rosas las que te envío.
Son nueve rosas para que entiendas que entre nosotros no habrá olvido
-es la primera por lo pasado
-es la segunda por lo vivido
-una tercera por el recuerdo
-y una cuarta contra el olvido
-una quinta por lo que callo
-hay una sexta por lo que digo
-hay una séptima por lo que he dado
-doy una octava por lo que pido
-y finalmente te doy la nueve
Para que sepas que aunque estés lejos yo siempre, siempre estoy contigo.
De Eva Infinita y Otros Poemas contiene un gran repertorio de poemas, entre los que figura uno que recuerda a una figura egregia de las letras y la política; el profesor Juan Bosch (QED), reconocido intelectual dominicano.
Poema a Juan Bosch
Hoy
Hoy el día extremo un adidas
Hoy hubo una nueva insinuación a la distancia
Hoy una rosa se marchitó en mitad de la risa
Hoy la línea de sus ojos no disimula su presencia en la mejilla
Hoy no floreció una sonrisa en los andenes solariegos de la tarde
Hoy la mañana no conoció la tibieza del sol sobre su espalda
Hoy vimos una conflagración de sucres y esperanzas
Hoy se produjo una convergencia de llanto y soledades
Hoy hubo una multiplicación del cansancio
Hoy la tristeza movió su alfil a una posición privilegiada
Hoy disminuyó la llama que anda en los confines rosa de su boca
Hoy el mundo se estremeció con su partida
"(Releer de abajo hacia arriba y saltando línea)
(Eva Infinita: Releer de abajo hacia arriba y saltando línea)
Ella es
Evocación de los besos
Vendimia del amor
Avaricia de los amantes
Infinidad de los mares
Necesidad de la razón
Finalidad de los placeres
Iconografía de los sueños
Nostalgia de la mocedad
Intención del sol sobre las nubes
Tentación de los deseos
Afamar de mi alma
Ella es
Eva infinita
Oda a Narcisazo.
En este lugar, hermano, aún hay tierra en espera de tu siembra
En este lugar, camarada, hay axilas que esperan el sudor de tu trabajo
En este lugar, hermano, en esta media isla de esperanzas
aún hay náufragos que aguardan, la hermosa realidad de tu llegada
En este lugar, hermano,
hay palabras que esperan
la morfológica inquietud de tu garganta.
En este lugar, hermano, camarada.
Coño, en este inverosímil lugar de voces oscuras,
esperamos la reminiscencia de tu última sonrisa
Del otro lado del mundo. (Elegia por Iraq)
(De abajo hacia arriba y saltando línea)
Del otro lado del mundo, no hay más que sombras
Y llanto y distancia
y lágrimas
y más sombras
y otra vez lágrimas
Allá, soledades, ánimas que claman su regreso.
Pupilas dilatadas
Piedra y hiel
Derramado sudor
Sangre vertida en vano
Del otro lado del mundo
Allá, hay mar oscuro
Agonía y misterio
Rotas palabras.
Espinas
Insomnio y bruma
Retazos de sueños
Heridas esperanzas
Ajadas promesas
Mutiladas sonrisas
Dolor
Realidades amargas
Llanto y lágrimas
Y distancia
No hay más que sombra
Del otro lado del mundo