Los sirios Leyla Abdullah y Yusuf Muhammed viven desde hace algunos años en el distrito Fatih, de Estambul, la principal ciudad de Turquía. En un apartamento ubicado en ese barrio en el que hay una importante comunidad árabe tuvieron a Doha Muhammed, su hija, que hoy tiene dos años.
El pasado jueves estuvieron a punto de salir en las noticias nacionales por una tragedia, pero terminaron siendo partícipes de un milagro.
Doha se acercó a la ventana del domicilio, que está en un segundo piso, mientras su madre cocinaba. Debía estar cerrada, pero Leyla no se dio cuenta de que estaba abierta.