Mike Pompeo y Vladimir Putin acordaron "desbloquear" la solución política en Siria

  • por AFP martes 14 mayo 2019


Washington y Moscú acordaron salir del punto muerto en que se halla la búsqueda de una solución política a la guerra de Siria, dijo este martes el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, tras reunirse con el presidente ruso Vladimir Putin.

"Tuvimos conversaciones productivas sobre los caminos a seguir en Siria, cosas que podemos hacer juntos donde compartimos un conjunto de intereses sobre cómo hacer avanzar el proceso político", precisó Pompeo a los reporteros en el aeropuerto antes de abandonar Sochi, la localidad rusa del mar Negro.

"Hay un proceso político asociado a la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU que quedó paralizado y creo que ahora podemos empezar a trabajar juntos para desbloquear eso", añadió.

La resolución 2254, aprobada unánimemente en 2015, abogaba por un proceso político en Siria apoyado por la ONU.

Pompeo explicó que las dos potencias apoyan el establecimiento de un comité encargado de realizar un borrador de Constitución siria, un paso clave que se vio frenado hasta ahora por las discrepancias sobre su composición.

Por otro lado, Pompeo declaró que Washington y Moscú tienen "el mismo objetivo" en el dosier nuclear norcoreano, y afirmó esperar que ambos países puedan "trabajar juntos" en esa cuestión.

"Creo que compartimos el mismo objetivo y espero que podamos encontrar los medios de trabajar juntos", declaró Pompeo a la prensa antes de abandonar Sochi, en el sur de Rusia.

Además, afirmó que el presidente ruso "entiende que Estados Unidos tendrá un papel líder" en ese proceso.

A finales de abril, Kim Jong-un fue recibido por Vladimir Putin en Vladivostok, en el Extremo Oriente ruso. La reunión, una oportunidad para Pyongyang de estrechar lazos al más alto nivel con su aliado de la Guerra Fría, fue "amistoso", según la agencia norcoreana

Las conclusiones extraídas por Corea del Norte de esta reunión contrastan con las de la cumbre celebrada en Hanói con Donald Trump el pasado febrero, que se saldó en fracaso.

Estados Unidos "adoptaron [en Hanói] una actitud unilateral de la mala fe", aseguró el dirigente norcoreano a su homólogo ruso, según KCNA.

En aquella cumbre, la segunda entre Trump y Kim, Corea del Norte pretendía obtener un alivio inmediato de las sanciones internacionales dictadas para obligarlo a renunciar a su armamento atómico. Pero las discusiones se interrumpieron abruptamente, a causa de los profundos desacuerdos con Washington, especialmente en lo relativo a las concesiones que la República Popular Democrática de Corea (RPDC, nombre oficial de Corea del Norte) estaba dispuesto a hacer.

En abril, Pyongyang alzó el tono y atacó a Mike Pompeo con una violencia inusual, exigiendo que el secretario de Estado no participara en ninguna discusión más sobre la desnuclearización.

Moscú defiende el diálogo con la RPDC, siguiendo una hoja de ruta definida por China y Rusia, quien ya pidió que se levantaran las sanciones internacionales. Washington, por su parte, acusó a Moscú de ayudar a Pyongyang a esquivarlas.

 

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