"Les dejo mi cadáver como una muestra del desprecio a mis adversarios", conmovedora carta de Alan García

Redacción Internacional.- El expresidente Alan Garcia dejó una conmovedora carta antes de suicidarse que fue leida por sus hijos durante el velatorio.

"Les dejo mi cadáver como una muestra de mi desprecio a mis adversarios", escribió García en su carta.

En la epístola el exlíder del Apra explica las razones de su decisión, también se refiere a su familia y a sus adversarios políticos.

Su hija Luciana García fue la encargada de compartir las últimas palabras del expresidente García Pérez y revela que ya tenía firme su fatal decisión.

Al finalizar de leer el mensaje del exjefe de Estado, Luciana García da unas palabras en nombre suyo y de sus hermanos. Ellos consideran que la decisión de su padre fue una "acción de valentía y dignidad".

Según sus hijos, García Pérez era un padre amoroso y un "gran maestro" que "no dejó una sola prueba sin respuesta y explicación".

Finalizan diciendo "Verás que el tiempo y la verdad te darán el lugar en la historia que mereces".

Alan García en su carta se refiere a su familia, su partido político y a sus adversarios. Se declara nuevamente inocente y reitera que fue perseguido por más de 30 años.

Carta de Alan García

El último miércoles, el dos veces presidente del Perú, Alan García, se suicidó de un disparo en la cabeza luego que la Fiscalía y PNP se presentaran en su vivienda para detenerlo de manera preliminar por el Caso Odebrecht.

El presentía lo que le venía y decidió dar unas palabras a su familia antes de tomar la fatal decisión.

Esta es la carta de Alan García antes de su suicidio.

Cumplí la misión de conducir el aprismo al poder en dos ocasiones e impulsamos otra vez su fuerza social. Creo que esa fue la misión de mi existencia, teniendo raíces en la sangre de ese movimiento.

Por eso y por los contratiempos del poder nuestros adversarios optaron por la estrategia de criminalizarme durante más de 30 años, pero jamás encontraron nada y los derroté nuevamente porque nunca encontrarán más que sus especulaciones y frustraciones.

En este tiempo de rumores y odios repetidos que las mayorías creemos da, he visto como se utilizan los procedimiento para humillar y vejar y no encontrar verdades.

Por muchos años me situé por sobre los insultos, me defendí. Y el homenaje de mis enemigos fue argumentar que Alan García era muy inteligente como para que ellos no pudieran probar sus calumnia.

No hubo ni habrá cuentas ni sobornos ni riqueza, la historia tiene mas valor que cualquier riqueza natural. Nunca podría haber precio suficiente para quebrar mi orgullo de aprista y de peruano. Por eso repetí: otros se venden, yo no.

Cumplido mi deber en la política y en las obras hechas en favor del pueblo, alcanzadas las metas que otras países o gobierno no han logrado. No tengo porqué guardar vejámenes. 

He visto a otros desfilar esposados guardando su miserable existencia, pero Alan García no tiene porqué sufrir esas injusticias y circos. Por eso le dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones, a mis compañeros una señal de orgullo y mi cadáver como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios porque ya cumplí la misión que me impuse.

Que Dios al que voy con dignidad proteja a los de buen corazón y a los más humildes.

Luego de la lectura, el hijo menor de Alan García, Federico Danton, se inscribió en el partido político APRA frente a ataúd de su padre.

 

 

 

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