Colaboración: Victor Rafael Cabral Pena
Colaboración: Victor Rafael Cabral Pena
Cuenta mi padre, que siendo un adolecente en la década de 1950, su tío empezó a criar cerdos, se esmeraba porque sus cerditos comieran bien todos los días para que crecieran y se pusieran bien gordos para poder venderlos a buen precio.
Cada vez que alguien le ofrecía comprárselos él le decía:
-Esos marinitos NI LOCO los vendo yo a ese precio, ESOS SON PARA VENDERLOS BIEN VENDIO".
Hasta que llego un señor de la ciudad y se los compró a un buen precio.........PERO FIAO, y para mala suerte NUNCA SE LOS PAGÓ, cuando le preguntaban a su tío por el comprador y los cerdos el decía:
-Bueno, no me los pagaron...........PERO LOS VENDI BIEN VENDIO COMO YO QUERIA"
VENDI BIEN VENDIO COMO YO QUERIA"