Santo Domingo, RD-.- Uno de los comerciantes, Hamsel Arias Cornielle, que murió en un tiroteo en el sector de Capotillo durante un tiroteo escenficiados por miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en la madrugada de este jueves, y que es investigado por la institución, dejó tres hijos en la orfandad, y solo tenía 26 años.

En el hecho también murió Porfirio Sánchez Estévez, de 45 años, quien era oriundo de Cotuí, provincia Juan Sánchez Ramírez, y resultaron heridos Juan de León de Jesús Reyes, de 63 años; Mariano Sánchez, de 57, y Neifi de Jesús Sena Pérez, de 18.

El joven Arias Cornielle se desempeñaba como comerciante en el mercado Nuevo de la Avenida Duarte, fue descrito por comunitarios como un hombre trabajador que quería sacar a sus hijos adelante.

Mientras que, Carolina Cruz, de 20 años, quien era pareja sentimental y madre de los tres infantes de cuatro años, un año y dos meses, pidió Justicia y que el caso no quede impune.

En tanto que, el padre de la víctima, Fermín Arias, exigió a las autoridades aclarar el incidente, ya que su hijo solo se dedicaba a vender piñas en el mercado.

Contó que cada día se levantaba junto a él a la 1:00 de la madrugada y que estaba a unos pasos de la víctima al momento del incidente.

La madrugada de este jueves agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) realizaban un operativo en la zona y alegadamente se originó un tiroteo que dejó como resultado dos víctimas mortales y tres heridos.