Nuestro planeta está lleno de historias conmovedoras y maravillosas, así como de gente con ganas de ayudar a los demás; lamentablemente, también existen momentos que atentan contra nuestro deseo de tener fe en la humanidad.

Cody Wygant protagonizó uno de estos incidentes.

El joven de 24 años de edad se encontraba jugando videojuegos cuando su hijo comenzó a llorar, interrumpiendo el entretenimiento de su padre. En ese momento, Wygant tomó la decisión de asfixiar a su primogénito, para después regresar a su Xbox.

Al parecer, Wygant tapó la boca y nariz del niño por aproximadamente tres o cuatro minutos, hasta lograr que se desmayara; a continuación, el sujeto colocó al infante en su corral de juegos y le cubrió el cuerpo y la cabeza con su ropa de cama, dejando sin aire a Daymeon, de tan sólo 16 meses de edad. Cinco horas y varios episodios de Fringe después, Wygant regreso a revisar a su hijo, pero ya era muy tarde: Daymeon se encontraba cianótico (azul) y no respondia a ningún estímulo.

El pequeño fue declarado muerto en el hospital.

Wygant, quien ya tenía una lista de arrestos bastante extensa (los cuales incluyen allanamiento de morada y violación), declaró que no era su intención matar al niño, sino acallarlo.

Las autoridades se mostraron atónitas ante tal muestra de negligencia paternal. En palabras del Sheriff Jeff Dawsy: “Es inconcebible que un padre pueda matar a su hijo —simplemente no puedes entenderlo. Nuestro único consuelo viene de saber que hicimos lo debido para traerlo rápidamente a la justicia. Nuestra plegarias van dirigidas a quienes conocieron y amaban a Daymeon.”

Wygant enfrentará cargos por homicidio en tercer grado y negligencia infantil. Por el momento, el sujeto se encuentra preso sin derecho a fianza, mientras que su otra hija (de tres meses de edad) ha sido retirada de la casa en la cual Wygant y su novia vivían; la niña fue puesta en manos de las autoridades para su protección y cuidado.

Siendo sincero, a pesar de mi renuencia a juzgar a las personas, este tipo de situaciones me hacen pensar que realmente, algunos individuos jamás deberían reproducirse.

Sólo esperemos que la prensa no decida ir en contra de nuestro hobby por culpa de este sujeto.

Que en paz descanses, Daymeon.