Santo Domingo, RD.- La pislble embajadora de los Estados Unidos en el pais, ha puesto bien en claro lo que sería su trabajo: Defender los derechos de los haitianos.
La empresaria Robin Bernsten sugerida por Donald Trump para el cargo, y cuenta con la aprobiación del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, decisión que ahora pasará a ser considerada por el pleno de esa cámara del Congreso estadounidense.
Bernstein fue nominada por el presidente Donald Trump el 20 octubre, y tras hacer la presentación la Casa Blanca dijo que la empresaria “ha sido líder en los negocios durante cuatro décadas, el Gobierno y las comunidades sin fines de lucro de La Florida”.
Actualmente, agregó, ella es cofundadora de Palm Beach Country Cares, un esfuerzo de ayuda de La Florida para las víctimas del huracán María en Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos”.
Bernstein garantizó que de ser confirmada en el puesto se convertirá en defensora de los derechos de descendientes de haitianos en territorio dominicano.
Bernstein, quien respondió preguntas sobre el tema durante una audiencia de confirmación de la posición a la que ha sido propuesta. La información fue publicada primero por el portal de la red C-SPAN.
Una de las preguntas las formuló el senador Ben Cardin, quien la cuestionó con relación a la decisión del Tribunal Constitucional que afecta a descendientes de haitianos.
“¿Cuál será su enfoque para garantizar que a estos individuos se les restaure su nacionalidad?”, preguntó el congresista, según la información que también reseña Diario Libre.
Bernstein respondió que los derechos humanos son muy importantes para ella, especialmente porque su familia judía dejó Rusia por el irrespeto a esos derechos.
“Si soy confirmada, tomaré un rol muy activo en trabajar con la Embajada o con el personal de la Embajada”, aseguró Bernstein. “Trabajaremos con ellos para que obtengan pasaporte”. Para tales fines garantizó que colaborará con la embajadora en Haití.
Bernstein se convertirá en la segunda mujer embajadora estadounidense en República Dominicana. La primera fue Donna Hrinak, permaneción en Santo Domingo desde 1994 a 1997.