Santo Domingo, RD.- El aspirante a la nominación presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Domínguez Brito dijo este miércoles de forma tajante que no le interesa un eventual apoyo de su colega de partido, el senador por la provincia San Juan, Félix Bautista.

“No. No me interesa”. Fue la respuesta que Francisco Domínguez Brito cuando, en el marco de su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde se le preguntó si aceptaría un hipotético apoyo político de Félix Bautista, a quien acusó de corrupción cuando fue Procurador General, para ganar la candidatura presidencial del partido morado.

 A seguidas, explicó que no quiere apoyo de ningún sector que contravenga con sus principios políticos, con lo que él cree, y que está seguro que sí hubo corrupción relacionada con Bautista, senador de San Juan y actual secretario de organización del partido de gobierno.

“Yo no quiere apoyo ni del narcotráfico, ni de dinero sucio, ni de corrupción. Yo simplemente quiero el apoyo de la gente, de la ciudadanía que quiere lo mejor para su país y que juntos podamos echar este país para delante”, dijo.

Aseguró que apela a la transparencia y reveló que el presupuesto que hizo para su campaña de aquí a diciembre es de tres millones de pesos mensuales, los cuales gastará en pago de oficinas, administración de redes sociales y colocación de vallas, cifra que aspira recolectar de las donaciones de amigos y profesionales, incluyendo la posibilidad de descuentos vía tarjetas de crédito.

Dijo que, de ganar la Presidencia de la República, se enfocaría en mejorar la calidad educativa, enfrentar la corrupción e inseguridad ciudadana, enfocándose en los robos y atracos y reformando la Policía Nacional para hacerla más profesional y lograr que tenga más formación y calidad investigativa.

Además, prometió que se centraría en el aspecto ambiental, tema del cual confesó ser un gran apasionado, priorizando las áreas protegidas y los arrecifes y corales.

Finalmente, indicó que le prestaría atención al tema fiscal para hacer una reforma cuyo centro sea que paguen más, los que tienen más, pero en la que tampoco se opte por un aumento generalizado del ITBIS (que afecta a la población más pobre), ni por castigar a las empresas que producen empleos, sino más bien que priorice la producción de más riquezas.