Santo Domingo, DN, RD:- En este modesto trabajo abordamos sintéticamente de qué se trataba el programa denominado la Cruzada del Amor, la participación de la banda colorá y los grupos paramilitares que tuvieron origen en las dictaduras de República Dominicana, actuando orientados y dirigidos por los presidentes caudillos y por los secuaces de estos mandatarios.
Cuyo sucio trabajo consistía en prohibir las libertades públicas y el derecho a las manifestaciones sociales, humanas y políticas, de una juventud inteligente, preparada, revolucionaria y valiente por demás con sed y deseo de retornar la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón y otros tantos patriotas más a los ideales y hechos que le dieron origen a la Independencia Nacional y por consiguiente a la formación de nuestra identidad de dominicanos y dominicanas, libre e independiente de toda dominación extranjera y con orgullo de poder seguir eligiendo un mejor destino.
Estos grupos paramilitares, al no poder doblegar a esa crema innata de la juventud dominicana, terminaban acribillándolos a mansalva, matándolos a punta de fusil.
La Era de Balaguer: La Cruzada del Amor vs la Banda Colorá
Pero, ¿A qué se le llamó la Cruzada del Amor?
Fue un programa de supuestas ayudas sociales de la presidencia de la república de esa época, diseñado el 12 de febrero del 1972 por el entonces presidente Joaquín Balaguer y dirigido por su hermana doña Emma Balaguer de Vallejo, cuyo objetivo principal era iniciar una campaña de ayuda masiva en favor de las familias más pobres del país.
Este programa social fue el instrumento que puso de moda la repartición de las famosas funditas, la cena navideña, electrodomésticos para el hogar y la distribución de juegos para los niños el día de Reyes, al igual que la construcción de complejos de viviendas, escuelas, hospitales, clubes de madres, iglesias y el patrocinio de diversas actividades deportivas en los barrios, como también apoyo a niños con discapacidades y a personas de diferentes edades con enfermedades costosas y contagiosas y hasta terminales.
Estas acciones se desarrollaron, con el fin de generar un equilibrio en la imagen, ya que Balaguer representaba un gobierno que no era más que la continuación de la dictadura trujillista. Queriendo envolverla muchas veces en un retrato mal hecho de un gobierno democrático. Se auxilió de su hermana para el manejo de esta institución porque él era soltero y no contaba con el apoyo del trabajo social de una primera dama.
Muy por el contrario, este plan de ayuda social es creado para generar un equilibrio entre las injusticias de la política represiva, implementada por el gobierno de Balaguer vía la Banda Colorá y la Policía Nacional, lo que era una mentira, ya que estos lo que intentaban era callar la voz del pueblo a través de dádivas y prebendas.
En otras palabras, la llamada Banda Colorá perseguía, atrapaba, torturaba y mataba a los opositores del régimen balaguerista, en tanto que la Cruzada del Amor se encargaba de regalarles las cajas fúnebres y las flores a los familiares de los muertos políticos; y si estos mantenían su estado de repudio y rebeldía hacia el gobierno le obsequiaban un solar, una casa o un apartamento para silenciar o mitigar su dolor.
Estas prácticas de regalos, dádivas y prebendas para tratar de apaciguar los reclamos del pueblo tuvo su origen en el gobierno de los doce años de Joaquín Balaguer, pero hemos presenciado como estas actividades hoy en día se han convertido en la forma de hacer política en nuestro país y tal parece que el pueblo ya lo asume como parte de su idiosincrasia.
En una fuente de entero crédito publicada en el vespertino El Nacional de ahora encontramos un balance realizado en 1970, donde se establece que fueron asesinados 186 políticos y 30 desapariciones durante el año, considerándose que esa estadística no era exacta y podían ser más: Nelson Enríquez Díaz y Silverio González Camacho en su libro Fundamentos de la Historia Social Dominicana refieren que más de 3,000 personas fueron asesinadas durante los doce años de la era de Balaguer.
Todavía el pueblo dominicano recuerda con tristeza la manera sangrienta en que murieron distintos líderes y jóvenes valiosos para nuestro país, como el asesinato del dirigente emepedista Otto Morales el 16 de julio 1970, el asesinato de Ing. Amín Abel Hasbún, el asesinato del Secretario General de Movimiento Popular Dominicano (MPD) Maximiliano Gómez (El Moreno), el dirigente izquierdista Homero Vargas, Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo, Bienvenido Perdomo, Leal Prandy ( la Chuta) ,Ulises Cerón y los más lamentables casos como el de Sagrario Ersira Díaz, estudiante de la UASD herida en la cabeza durante una ocupación de la Policía Nacional en el recinto de Santo Domingo y los periodistas Gregorio García Castro en 1973, el de Orlando Martínez en marzo de 1975.
El país se tiñó de luto y dolor en el transcurso de los Doce Años funestos del gobierno de Balaguer y la Banda Colorá y la Policía Nacional fueron los actores materiales y reales carniceros de ese matadero humano.