(CNN) - Cuando el príncipe Enrique y Meghan Markle se casen en la capilla de San Jorge de Windsor, hay una persona cuya ausencia se sentirá profundamente: Diana, princesa de Gales.
Pero pequeños detalles en la planificación de la boda dejan en claro que Enrique quiere que se sienta la presencia de su amada madre pese a su temprana muerte en un accidente de tránsito en París, en 1997.
En una entrevista con la BBC, en noviembre pasado, que marcó su compromiso con Meghan Markle, Erique dijo que estaba seguro de que su prometida y su madre habrían sido buenas amigas.
Estas son algunas de las formas en que Diana será recordada en la boda.
Diana y el príncipe Enrique, en un evento en Londres, en 1995.
Las joyas de la boda real
Enrique incluyó dos diamantes de la propia colección de joyas de su madre en el anillo de compromiso de Meghan. Él mismo diseñó, "para asegurarse de que esté con nosotros en este viaje loco juntos", dijo. Ellos bordean un diamante central de Botswana, donde la relación de la pareja comenzó.
Meghan Markle muestra su anillo de compromiso mientras posa con el príncipe Enrique en el palacio de Kensington, el 27 de noviembre de 2017.
"Son días como este en que realmente extraño mucho tenerla cerca y poder compartir las buenas noticias, pero con el anillo y con todo lo demás estoy seguro de que ella está con nosotros, saltando de un lado a otro en otro lugar", dijo Enrique en noviembre de 2017.
La prensa del Reino Unido ha especulado que Markle podría emplear la tiara de la familia Spencer, usada por Diana para su propio matrimonio con el príncipe Carlos, como "algo prestado" el día de su boda.
El príncipe Carlos y Diana, que lleva la tiara de la familia Spencer, regresan al palacio de Buckingham en carruaje después de su boda, en julio de 1981.
El hermano mayor de Enrique, el príncipe Guillermo, le regaló el famoso anillo de compromiso de diamantes y zafiros de su madre a Catalina Middleton, ahora duquesa de Cambridge, cuando le propuso matrimonio en 2010.
La floristería elegida por Enrique y Meghan, Philippa Craddock, estará decorando la capilla con rosas blancas de jardín, entre otras flores. Las rosas blancas fueron las favoritas de Diana y se incluyeron cuando uno de los jardines del palacio de Kensington, donde Enrique y Meghan viven en una cabaña, se transformó en un "jardín blanco" el año pasado para conmemorar los 20 años de su muerte.
El príncipe Enrique mira flores, fotos y otros recuerdos que quedan como un tributo a Diana, cerca del palacio de Kensington, en agosto de 2017.
Los jardineros de la Corona Británica han estado ocupados cultivando y preparando las flores que llenarán la iglesia en el día de la boda de Enrique y Meghan.
La pareja invitó al hermano menor de Diana, el conde Charles Spencer, y sus dos hermanas mayores, Lady Sarah McCorquodale y Lady Jane Fellowes, a la boda. Esta última fue elegida para dar la lectura en la ceremonia.
"El príncipe Enrique y la señorita Markle se sienten honrados de que Lady Jane represente a su familia y contribuya a celebrar el recuerdo de la difunta princesa el día de la boda", se leía en un comunicado del Palacio de Windsor.
El elogio sincero de Lord Spencer en el funeral de su hermana, en el que prometió que su "familia de sangre" haría todo lo posible para dirigir la educación de sus hijos "para que sus almas no estén simplemente inmersas en el deber y la tradición", según los informes, causó una grieta la familia real que ha tardado años en sanar.
Diana fue sepultada en una isla, en medio de un lago en Althorp House, que pertenece a los Spencer.
Los observadores han notado cualidades en la novia de Enrique que recuerdan a las de su difunta suegra. Al igual que Diana, a Meghan Markle le apasionan las causas humanitarias y sociales, y es honesta en su apoyo a las mismas.
Enrique y Meghan asisten a la feria benéfica Terrence Higgins Trust World AIDS Day, en Nottingham, Inglaterra, el 1 de diciembre.
Pese a que tuvo que cortar sus vínculos con organizaciones como ONU Mujeres y World Vision al asumir su rol en la realeza, Markle dejó en claro que desea continuar sus labores caritativas tras la boda.
En su primera aparición oficial conjunta, menos de una semana después de que se anunció su compromiso, la pareja visitó una feria benéfica organizada por la organización contra el VIH / SIDA Terrence Higgins Trust, por el Día Mundial del SIDA.
Meghan Markle también ha aparecido en un evento de la Royal Foundation junto a Enrique, Guillermo y Catalina. La fundación reúne el trabajo de caridad y campaña de los miembros jóvenes de la realeza, centrado en ayudar a la juventud, personas con problemas de salud mental, los hombres y mujeres militares en actividad y veteranos, y la conservación del medio ambiente.
Diana dedicó sus esfuerzos a obras de caridad, ayudando a personas sin hogar y discapacitadas, niños y adultos con VIH/SIDA, y también hizo campaña contra el uso de minas antipersonales.
Una fotografía de ella estrechándole la mano a un hombre con SIDA en 1987 contribuyó mucho a ayudar a romper el estigma en torno a la enfermedad, y su pasión inspiró a Enrique a continuar su trabajo.
Eso, a su vez, lo ayudó a él y a Markle a forjar un vínculo desde su primera cita. "Ambos tenemos pasiones por querer hacer cambios, cambios para siempre", dijo Enrique en su entrevista conjunta.
"Fue realmente una de las primeras cosas con las que conectamos", dijo Meghan Markle. "Una de las primeras cosas de las que empezamos a hablar cuando nos conocimos fue sobre las diferentes acciones que queríamos hacer en el mundo y sobre lo apasionados que éramos de ver cambios. Creo que eso fue lo que probablemente dio pie a una segunda cita", agregó.