Cecilia se une a Milagros en llamado a que el pueblo ponga fin a la indiferencia

Cecilia García, la versátil y eximia artista que es orgullo de nuestro pueblo, pertenece a un linaje de virtuosos como Freddy Beras Goico, Milagros Germán y muchos otros, que además de brillar en sus respectivas carreras, han sido sensibles a las situaciones perjudiciales para nuestra sociedad.

Ayer, en una crónica que publica el periódico El Día, asegura que le preocupa la inercia y la desidia que arropan al pueblo dominicano”.

Sociólogos, politólogos y otros especialistas se han referido al tema, cada quien dándole su interpretación a esa forma de aguantar en silencio, de recibir palos como burros sin protestar frente a las imprevisiones y deficiencias como la inseguridad y el desastre de los hospitales, entre otros servicios públicos que son derechos sociales y ante los cuales el gobierno se hace ciego, sordo y mudo.

Algunos ven la principal razón en lo que llamo nublazón propagandística con que el gobierno tiene anestesiada la conciencia de la gente, mediante una masiva campaña de mentiras, media verdades y estadísticas irreales.

En el estado practicamente de indiferencia a cuantas desgracias y calamidades que padece el pueblo, juegan su papel las llamadas bocinas, muchas de ellas desde espacios propios y, las más nocivas enquistadas en medios de comunicación social donde operan como parte del ejército que se usa para embaucar a la población.

Juegan su papel las estrategias de Joao Santana y al trabajo de las bocinas, así como la flema de un gobierno que se atreve decir que está haciendo una "revolución educativa", mientras el sistema cae a los más bajos niveles que se hayan conocido jamás, pese al 4% que malgastan, si se relacionan con los pésimos resultados de los aprendizajes..

A una labor propagandística que convierte la "verdad" en mentiras y las mentiras en verdades debe agradecerle el gobierno del PLD el anesteciamiento en que tienen sometido a un pueblo que tantas veces ha sabido levantarse en contra de las injusticias, más ahora cuando además del cúmulo de carencias de la gente se le agregan altos niveles de corrupción e impunidad que se llevan el dinero que tanto falta al pueblo para atender las crujías de cada día.