Santo Domingo, RD.-Atendiendo un mandato constitucional, el presidente Danilo Medina acude el martes 27 de febrero al Congreso, Día de la Independencia Nacional, a rendir un informe de su gestión del último año de su mandato, y son pocas las expectativas que tiene el país sobre lo qué dirá, aunque desde el Gobierno Central se quiera vender una idea contraria.
El 16 de agosto de este año, Medina cumplirá seis años dirigiendo los destinos del país, y sigue sin dar pie con bola de los más acuciantes problemas del país.
Qué podría decir el mandatario, sobre el grave problema de la inseguridad ciudadana, el que no ha podido resolver con casi seis años dirigiendo los destinos del país, y mucho menos de la corrupción en sus gobiernos, dos grandes temas criticado por la Conferencia del Episcopado Dominicano, en su mensaje anticipado con motivo del Día de la Independencia Nacional.
Y qué puede decir tampoco el mandatario, que una amplia mayoría de la población no sepa sobre el tema de la salud, donde un gran segmento de la población no tiene garantizado ese servicio, y que, peor aún, muchos hospitales no tienen nisiquiera medicamentos para atender a los pacientes cuando acuden en busca de atenciones.
Qué de nuevo puede decir el presidente Medina sobre la ausencia de un sistema eléctrico eficiente y justo, como se quejó la Iglesia Católica, que no sea garantizar que con la entrada de Punta Catalina todo se resolverá.
Se trataría de la misma "cantaleta" de solución al problema energético, a la que nos tienen acostumbrado nuestros gobernantes. Prometió resolverlo Balaguer, Leonel y ahora Danillo.
Y de los aumentos de los precios de los carburantes tampoco puede esperarse nada, porque Medina, al igual que otros gobernantes han violado la ley disponiendo aumentos semanales para perjudicar al consumidor, y usar los fondos generados, por ejemplo, para el pago de la deuda externa, que nunca se termina.
La sociedad dominicana desde hace mucho tiempo reclama la aprobación en el Congreso Nacional de una Ley de Partidos, que garantice una verdadera transparencia, el control y uso de los recursos estatales, la participación de la mujer y la representatividad de sectores excluidos en las contiendas de elecciones”, entre otros importantes aspectos para el país.
Pero sobre esto, Danilo no podrá decir nada importante, ya que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), organización a la que pertenece, dejó en manos de sus legisladores la suerte de esta iniciativa, la que se augura tendrá poca probabilidad de ser aprobada, y como siempre todo se quedará en "allante y movimiento".
El presidente Danilo Medina podría enfocar su discurso en hablar del crecimiento económico que ha tenido el país, según las cifras ofrecidas por el Banco Central de la República Dominicana y el reconocimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero los niveles de pobreza persisten, según reveló muy recientemente en un informe el Banco Mundial.
Entonces, los gobiernos de Danilo han sido incapaz de lograr una mejor distribución de la riqueza en el país, porque dicho crecimiento ha ido a parar a manos de pocos bolsillos, y una amplia mayoría se han quedado sin nada, por lo que vive todavìa sin poder resolver sus necesidades básicas.
Sobre el tema de los salarios, tampoco el país puede esperar nada que no sea más de lo mismo, del discurso de rendición de cuentas del presidente Danilo Medina, quien lo único que ha hecho es reconocer públicamente que los trabajadores dominicanos ganan muy poco, por lo que no entiende cómo pueden vivir.
Sin embargo, no se conoce ninguna iniciativa del mandatario dirigida a establecer un aumento salarial para los empleados públicos, y nisiquiera una motivación que se mejore la del sector privado.
El presidente Danilo Medina no puede obtar por una repostulación en los comicios de mayo de 2020, por prohibición constitucional, y en caso de que tenga las intenciones de patrocinar una nueva reforma a la Constitución de la República, el escenario del Congreso Nacional no sería el escenario para anunciarlo.
Es decir, que su discurso en el Congreso Nacional se enfocaría en tratar de justificar las dificultades que ha tenido para encarar los problemas del país, y de hacer nuevas promesas de solución en los algo más de dos años que le resta de su segundo mandato. Y eso ya el país lo sabe.