Nota del editor: La analista de CNN Juliette Kayyem es autora del best-seller "Security Mom: An Unclassified Guide to Protecting Our Homeland and Your Homeâ€. Es profesora en la escuela Kennedy de Harvard, exsecretaria asistente del Departamento de Seguridad Nacional de la administración Obama, lleva el podcast sobre seguridad nacional “The SCIF†y es fundadora de Kayyem Solution, una consultora sobre seguridad. Las opiniones expresadas en esta columna son suyas.
(CNN) — Era una tarde ligeramente apacible. HabÃa tenido una semana ocupada en el trabajo y no habÃa alcanzado a conseguir las tarjetas de San ValentÃn para los niños. Salà pronto del trabajo y no les habÃa visto, asà que pensé en ir rápido a la tienda, recoger al perro de su “guarderÃa†y reunirme con los pequeños en casa.
MIRA: Asà recuerdan a algunas de las vÃctimas mortales en el tiroteo en la Florida
Estaba girando hacia mi calle, con el perro en el lado del pasajero, cuando un número familiar apareció en mi teléfono. Es el número de CNN en Nueva York; un número que aquellos que somos analistas en seguridad en CNN conocemos bien. Significa que algo pasó.
Estoy tan harta de esto.
La llamada llegó a las 3:08 p.m. Estaba en el aire, desde casa, a las 3:14 p.m. Como en el mecanismo de un reloj, estábamos todos en el aire jugando nuestro papel, diciendo las palabras familiares… una vez más. Un tiroteo en una escuela, un asaltante conocido; miedo, terror; padres buscando a sus hijos; un arma, esa AR-15. De nuevo, de nuevo y de nuevo. Después las señalas — tantas señales — que el atacante dejó a lo largo del tiempo; señales a lo largo de un camino hacia su destrucción mortal. Los presentadores de TV nos hicieron preguntas y nosotros, los “expertosâ€, dábamos los mismos análisis. De nuevo.
Estoy tan harta de esto.
Me gustarÃa afirmar, como estadounidenses, que somos excepcionales. Y lo somos. Los números lo prueban. Lea esto: la inquebrantable plaga de violencia armada en Estados Unidos.
MIRA: Esta es la huella digital que dejó el atacante de la Florida
Ninguna otra nación sufre como nosotros de tiroteos en escuelas. Ninguna otra excepto la nuestra tiene esta clase de asesinos en masa. Ningún otro paÃs, con encuestas mostrando un apoyo tremendo a leyes de control de armas, ignora el sentimiento popular tan exitosamente a petición de intereses especiales, como la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés). Ningún otro paÃs les falta a sus hijos tan espectacularmente.
Estoy tan harta de esto.
Miembros de la comunidad de Parkland, Florida, asistieron a una vigilia en la iglesia Parkridge en honor a las vÃctimas de la masacre de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, que ocurrió el 14 de febrero. (Crédito: Mark Wilson/Getty Images)
Uno tras otro, mis propios hijos llegan a casa. Les veo desde mi estudio caminar por la entrada hacia la puerta de atrás. Ellos vieron mi mensaje de que estaba en Skype con CNN. Están familiarizados con este patrón.
LEE: Los perturbadores detalles del atacante de tiroteo en la Florida
Dos asisten a la escuela secundaria local que hay a algunas calles, una ruidosa intersección al este de la gran ciudad en la que vivo. Han hecho los ejercicios para cuando hay un atacante activo; como padres, recibimos las alertas de prueba. No me molestan para nada, en realidad. Eso es mejor que dejar a los niños sin preparación. Soy una “madre de seguridadâ€, después de todo.
Ellos entran a casa, conscientes de las noticias. El mayor dice: “Otro tiroteo en una escuela. Esta vez en la Floridaâ€. Y eso es: uno más. Un comentario no sobre nuestra falta de solidaridad sino sobre la abrumadora familiaridad de todo esto.
Es desagradable, terrible, desgarradoramente familiar. Nosotros, todos nosotros, tenemos que hacer que esto pare. Estoy tan harta de esto.
¿No lo está usted?