ALEX RODRIGUEZ: “ TU MACHO NO.13”

 

“Pensando en ti. Extrañándote. Te amo. Besos”, puso Alex Rodríguez en la tarjeta con decenas de flores, entre ellas rosas y lirios cala, a su “novia” actual Jeniffer Lopez, la que firmó con la frase que encabeza esta nota “TU MACHO NO.13”.

El expelotero de grandes ligas, de origen dominicano, sorprendió a la cantante con este detalle, y de inmediato los comentarios y especulaciones no han cesado.

La generalidad de los lectores se preguntan ¿Con esta literatura la estrella del beisbol ha querido referirse al número que identificaba su uniforme, o en cambio, ha querido insinuar el número de amantes de la renombrada actriz?. Sea por el motivo que fuere hay que reconocer que Alex es un verdadero gentleman, una copia fiel del famosísimo Porfirio Rubirosa, el dominicano más conocido, más comentado, más envidiado en el mundo. Ruby murió en un accidente automovilístico en Francia. Hablaba inglés y francés.

Esta gentileza y galantería del seductor Alex recuerda, cuando Rubirosa, con su evidente sexappeal, logró cautivar el amor de la actriz más sensacional del momento, la beldad húngara con nacionalidad estadounidense Zsa-Zsa Gabor, reputada como el símbolo sexual femenino en sus años de esplendor, por allá por la década de los 50.

Todo comenzó en Nueva York en un ascensor del Hotel Plaza. Zsa-Zsa había regresado del aeropuerto después de haber despedido a su esposo, quien debía rodar una película en Roma.

La actriz se disgustó con su consorte, el actor británico George Sanders, por no quedarse a presenciar el estreno de “Moulin Rouge”, la obra que constituyó el triunfo que la condujo a la fama artística.

Así, enfadada y de mal humor, se disponía entrar al ascensor del hotel cuando escucho a sus espaldas la voz vibrante de un hombre que le decía en inglés:

..Buenos días señora… ¿qué hace usted por acá en Nueva York?

Ella se devolvió y se topó de frente con Rubirosa, pulcramente vestido con un traje oscuro, sonriente y mirándola fijamente a los ojos. Ella vestía un abrigo de visón y sujetaba glacialmente dos perritos de lana.

Era una mujer sumamente hermosa. Momentos después el “playboy” bajó al lobby del hotel y pidió informaciones sobre la actriz, donde graciosamente le dieron detalles de Zsa Zsa.

Rubi acudió a una floristería de la Quinta Avenida y ordenó un arreglo floral con 38 rosas rojas en forma de corazón, con una tarjeta que decía en letras cursivas: “Para una muy bella dama”.

Antes de llegar la hora del estreno de “Moulin Rouge” Zsa-Zsa llamó a Rubi, quien estaba en su habitación, en un momento en que ella tenía supuestamente problemas con el cierre de su vestido y sin poderse contener :

“-Monsier Rubirosa.. le pareceré tonta, pero no hay un alma aquí… se me hace tarde y tengo problemas con el cierre de mi vestido”. –“Muy simple, contestó Rubi con voz serena y de ternura, solo tiene usted que abrir su puerta..” Cuando la actriz regreso al hotel después de su exitoso debut, llamó a Rubi para que le acompañara al salón Persa del mismo hotel. Y de ahí en adelante.. rumba abierta!. Por más de un año Zsa-Zsa sufrió un intrigante dilema. No quería dejar a Rubi pero tampoco quería divorciarse de su esposo.

Se dijo que Rubi fue el gran amor de su vida y ella de Rubi.