El sumo pontífice ha asegurado que dirigía sus oraciones especialmente a quienes más sufren a causa de los conflictos mundiales.

En la noche de este domingo, el papa Francisco celebrará en la Basílica de San Pedro en el Vaticano la misa navideña conocida como Misa de Gallo.

Este evento, uno de los más importantes de esta festividad, congrega a cientos de fieles católicos, que esperan la tradicional homilía y su mensaje de paz y esperanza.

Tras el rezo del Ángelus, Francisco ha pedido "un regalo de paz para todo el mundo" y ha asegurado que dirigía sus oraciones especialmente a quienes más sufren a causa de los conflictos mundiales.

Asimismo, el sumo pontífice ha abogado por la liberación de todos las personas secuestradas, entre ellas "sacerdotes, religiosos y fieles laicos", para que en estas fechas especiales puedan "regresar a sus casas".

Finalmente, Bergoglio ha manifestado su apoyo a todos los damnificados de la isla de Mindanao (Filipinas), afectada por un alud el pasado 19 de diciembre, y ha dedicado sus plegarias a "los difuntos", para que sus familiares y todos los que "sufren por esta calamidad" puedan encontrar consuelo.