Un hombre francés se llevó una tremenda sorpresa luego de haber encontrado una fortuna dentro de la casa que había heredado de un pariente muerto, consistente en un montón de lingotes y monedas de oro que pesaban cerca de 100kg.
La historia fue confirmada por el subastador Nicolas Fierfort, quien afirmó la existencia de mil piezas de oro, dos barras de 12 kg y 37 lingotes de 1 kg, totalizando un valor de 37 millones de euros.
Según el mismo, el nuevo millonario tropezó con el tesoro al mover unos muebles. Además, estaban escondidos bajo el piso y en el baño.
La identidad del anterior propietario de la casa y del actual no fue revelada. Sin embargo, el “afortunado heredero” está obligado a pagar un impuesto de herencia del 45% y al menos tres años de impuestos atrasados, de confirmarse el parentesco entre ambas personas. Dios te quita, Dios te da; o al revés.
Fuente: perfecto.guru