El caso conmueve a Italia. Las nenas tenían 13, 10 y 4 años. El recuerdo del crimen de Matías que escandalizó a San Vicente.

“Yo las maté a todas”, fueron las cinco palabras que anunciaron el trágico desenlace de tres hermanitas de Lecco, una localidad del norte de Italia. La madre, la asesina, quedó detenida.

La conducta extraña de Edlia Dobrushi, una albanesa de 37 años radicada en Europa Occidental hace más de un década, confundió a un vecino, que decidió alertar a la Policía. Minutos después, los agentes encontraron acuchilladas en sus camas a las nenas de 13, 10 y 4 años

Una agencia italiana citó a un coronel de carabineros que detalló que los papás de las víctimas “se habían separado, el padre se había marchado el sábado a Albania y la madre no tenía trabajo”. “Había dificultades económicas, pero no tan graves para justificar esto”, agregó.

Edlira, por su parte, tuvo que ser hospitalizada por los profundos cortes que tenía en sus muñecas y cuello.Las heridas no serían defensivas, si no que se las habría provocado ella misma. “Estoy en una situación desesperante”, sería otras de las frases que le arrojó a los investigadores antes de su internación.

El papá de Simona, Casey y Lindsey se enteró lo de ocurrido por las autoridades de su país.

EL RECUERDO DEL CRIMEN DE MARTÍN QUE ESCANDALIZÓ A SAN VICENTE

Adriana Cruz también se había separado de su marido y atravesaba un momento de profundos desequilibrios. Pero el drama irrecuperable llegó al country San Eliseo de San Vicente en marzo de 2012.

La mujer, oriunda de Brasil y de 42 años, ahogó a su hijo Martín Vázquez de 6 en el jacuzzi de la casa. Después de pintar mensajes en las paredes para su expareja, se intentó matar cortándose las venas.

No lo consiguió. Fue detenida y hospitalizada con custodia policial. Sin embargo, casi un mes despuésse ahorcó con una media en el calabozo del penal 45 de La Plata.

La Justicia todavía no había resuelto si dictaba o no su prisión preventiva. Primero debían determinar si Cruz era punible por el asesinato. “Lo maté para cagar al padre”, le había dicho a una guardia periodística horas después de la muerte del pequeño.