sí dejo el degenerado que aparece en la foto a la joven Lucki Rodríguez, esa bestia está prófugo desde que cometió este horrible hecho.  Este desgraciado dicen que anda fuertemente armado y que está dispuesto a lo que sea para no caer preso.

Luego de unos días en convalecencia Lucki Rodríguez sigue en estado delicado, por la paliza que le propinó un mal nacido llamado Keith A. Coiscou Ramirez (alias Elkeith o El Diamante de la Salsa), quien está prófugo desde que cometió este horrendo hecho.  Este engendro del demonio es un celoso compulsivo que ha masacrado a más de una mujer por su enfermedad patológica, que dicen es producto de los esteroides y otras sustancias que se mete.

Hace menos de una semana este maldito arremetió contra esta indefensa mujer, con la que se ensañó sin motivo alguno.  Le dio con los puños, ustedes pueden ver en la foto en los condiciones en que la dejó, le tumbó algunos dientes, le cortó la cara en varias partes, en la cabeza le dio con una plancha, ayer tuvieron que operarla para sacarle unos coágulos que le produjo en el cerebro.  Le cortó las muñecas y la cara con una tijera, dejándola tirada para que se desangre.  Producto de las heridas que le produjo en las muñecas la mujer no puede cerrar y abrir bien sus manos, por lo que también tendrán que operarla.  El tabique se lo rompió en varios lugares por lo que hay que operarla de ahí también.

Lo grande del caso es que he hecho algunas averiguaciones y encontré que este maldito le hizo lo mismo a Aracelis Vargas, una hija de Ramón Casuco y hermana de Ramoncito El Cien, un amigo de toda la vida que vive en la ciudad de New York, a quien también le dio una gran paliza, la maltrató por años, a tal punto que la joven mujer se vio al punto de perder la razón, por ese caso tuvo que salir huyendo de New York.  Por Aracelis, por Lucki y por las mujeres del mundo a este engendro del infierno hay que pararlo.  La justicia tiene que tomar cartas en este asunto para que esto no pase a mayores.

Queremos decirle a la familia de este hijo del demonio, bueno, a parte de ella, porque hay una parte que es decente y no están de acuerdo con este maldito, que no pierdan su tiempo mandándome mensaje, amenazándome, ni poniendo gente ha hacerse pasar por cosas que no son para tratar de disuadirme de esta lucha:  Ustedes no tienen lo que se necesita para meterme miedo a mí, yo solo le temo a Dios y Él sabe que esta lucha es justa.

Ya mi lucha no es por Lucki y Aracelis nada más, sino por todas las mujeres de Barahona y del mundo que están en peligro de caer en manos de este maldito.  A este degenerado impotente hay que pararlo y esa es mi misión con esta lucha, la cual solo se detendrá cuando ese engendro de Satanás pague ante la justicia todo lo que ha hecho.  El que no le guste lo que hago y lo que digo que proceda en consecuencia, ya que aquí hay cojones para enfrentar lo que venga, el que me conoce sabe eso.