La República Dominicana, conocida como la tierra del merengue, se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de sol y playa de todo el Caribe, atrayendo cada año a millones de turistas que buscan disfrutar del agradable clima tropical.

En los últimos años el crecimiento ha sido notable, gracias a los recursos naturales y culturales que posee el país para una mejor oferta turística.

Retos del turismo

Ahora bien, tenemos que enfrentar retos importantes si queremos mantenernos en niveles óptimos de competitividad, que pueden lograrse si los sectores públicos y privados impulsan los cambios que necesita la actividad del ocio en el país.

La inseguridad ciudadana en los principales destinos del país sigue siendo un dolor de cabeza para los profesionales del sector, la ola de robo y atraco ponen en peligro las pertenencias, y muchas veces hasta la vida, de los extranjeros que  nos visitan y las autoridades deben mantener un amplio control del patrullaje militar de la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y los demás organismos del Estado que sean necesarios, ante la creciente delincuencia que afecta al país.
 
El problema energético, en pleno siglo XXI, todavía sigue siendo una de las problemática no solo para el turismo, sino para otros importantes sectores que sirven de soporte económicos.

El ordenamiento territorial, condiciones de las carreteras, la  basura, la inseguridad ciudadana, el deterioro de nuestros monumentos y lugares históricos son otros de los desafíos a los que nos debemos enfrentar si queremos continuar siendo parte importante del Caribe para la visita de turistas y lograr en un corto plazo ser un “Potencia Turística” a nivel mundial.

Logrando vencer todas estas dificultades, la República Dominicana puede posicionarse en ser la número uno del Caribe  y pasar a ser uno de los principales destinos del mundo.

 
Si dejamos de ser afectados por todos estos problemas, de seguro que el sector turismo sería más competitivo, y para lograr ese objetivo tenemos un recurso que no identifica y nos distingue de los demás como nación: la solidaridad del dominicano.

 Sin embargo, el turismo continúa su desarrollo bajo el modelo “todo incluido”, modalidad que en algún momento perecerá dejando pocos beneficios a las comunidades donde se ha implementado. Es por eso que el país tiene el reto de diversificar su oferta turística.

En la actualidad, la diversificación de la actividad turística es una alternativa que han asumido muchos países que tienen la clara visión de dar a su modelo turístico un sentido de sustentabilidad.

 A través de diferentes estudios, países como México han encontrado la viabilidad de algunos segmentos estratégicos que permite cuidar y proteger la cultura y tradiciones de la nación, los recursos naturales disponibles, a la vez que genera rentabilidad a las empresas turísticas.
 
Para mantener la eficiencia  el  personal que trabaja en todas las áreas debe ser revalorizado, donde se determinen los niveles de conocimiento de las personas involucradas al sector, a fin de optimizar y lograr niveles de calidad antes nunca alcanzados. 

 Para que la diversificación en el turismo local sea una realidad es necesario crear las infraestructuras adecuadas, en la ciudad de Santo Domingo y las, zonas turísticas que tengan o no, una tradición turística.

El país tiene el reto de levantar nuevas obras, pero también cuidar las que ya existen, de educar a la población para que ayude a  los visitantes extranjeros a pasar una grata estadía en el país.

Debemos entender que las personas cambian sus gustos y percepciones de manera indeterminada, por tanto también cambiar de opinión al momento escoger un destino. Debemos tomar en cuenta que cuando un turista se desplaza a un lugar donde no busca residir, sino más bien disfrutar de su entorno y costumbres, muchas veces está haciendo realidad un sueño, por el que se esforzó durante toda una vida para lograrlo.

Un caso a modo de ejemplo, es el de la costarricense, Olga Escalante, quien dice que viene al país para disfrutar de las vacaciones  de trabajo, busca un lugar donde se le brinde no solo la comodidad de un hotel, sino que viene a conocer la cultura.  â€Voy a disfrutar de las playas, de los monumentos histórico de la colonización, la gastronomía y la belleza y solidaridad de esta gente buena”, dice.

Importante es destacar que los turistas no solo vienen al país en busca de “playa, sol y arena”, por lo que se hace necesario la promoción del turismo cultural, de aventura, ecológico; y crear alianzas entre las comunidades y los responsables de proyectos turísticos, de manera que todos los sectores salgan beneficiados.

Reto ambicioso

Se trata de un reto ambicioso, que para conseguirlo  hace falta, entre otras cosas, que el país asuma una cultura turística unificada, es decir, que la calidad y hospitalidad que nuestros visitantes reciben en un resort sea la misma en la calle, en el hostal, en el complejo comunitario, en las visitas guiadas, en las salidas nocturnas.

 Â¿Qué se debe hacer frente a esta realidad?  Para lograr otro avance del turismo deben las autoridades implementar programas de educación en los colegios y escuelas, para que desde inicial los niños vayan obteniendo conciencia de lo que es el turismo y lo  importante que es  para el desarrollo económico.

Otros pasos a seguir son: que en los paquete que venden los tour operadores incluyan ecoturismo, implementar campañas informativas eficaces, a través de las cuales los  turistas  desde que salen de su destinos  no vengan con la ideas de que en este país solo hay sol, playa y arena blanca., debemos vender al turista  la diversidad de los  atractivo que contamos, el turismo naturalista que tiene una gran diversidad de flora fauna.

El turismo de aventura este tiene una gran aceptación mundial y el país brinda diferentes actividades en playas ríos y montañas. 


La República Dominicana adicionó 2 mil 163 nuevas habitaciones y elevó la cifra a 69 mil 280 habitaciones, la mayor en la zona del Caribe, lo cual coloca el país en una posición privilegiada en materia de competencia turística con los demás países de Cuba y los Estados Unidos.

Uno de los retos de la industria turística dominicana que pudiera enfrentar en el futuro es el efecto de la apertura de Cuba al mercado norteamericano. Hoy en día Cuba es uno de los destinos más importantes de la región, recibiendo por año algo más de 2 millones de turistas proceden de Canadá, Europa y Latinoamérica, pero la ventaja del país es  que tiene la capacidad de recibir desplazamientos de turistas, y tiene una diversidad de turistas lo suficientemente para no ser afectada de forma severa.

El presidente de la República, Danilo Medina, en su programa de gobierno tiene  como uno de sus objetivos  de convertir el turismo en la locomotora del desarrollo del país, y promete traer 10 millones de visitantes extranjeros en la próxima década. 

El ministerio de Turismo ha proporcionado  grandes aportes, haciendo ferias internacionales   obteniendo año tras año de su fructífera incumbencia, un crecimiento en el ingreso de turistas, a pesar de la crisis económica que afecta al mundo, va explorando mercados nuevos como Rusia y ahora China.

En este proceso de cambio, además de hacer indispensable que la República Dominicana diseñe y ponga en marcha las estrategias idóneas para atraer a los turistas de las naciones en economías emergentes de Asia y Pacífico, como China y la India.