La controversial sentencia del Tribunal Constitucional, de la cual cientos de haitianos que alegan fueron despojados de su nacionalidad, ha sido un “clavito en el zapato”, del presidente de la República, licenciado Danilo Medina, difícil de sacar, y que le duele mientras más se lo aprieta.
A pesar de la patriótica defensa que hizo el mandatario de la nacionalidad dominicana durante la II Cumbre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Cuba, las presiones internacionales contra el país no cesan, siendo la última de ella desde los Estados Unidos, una nación de la que para algunos somos el “patio trasero’’.
En su intervención, el mandatario dominicano defendió la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional y respondió las críticas del gobernante de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, quien acusó al país de violar los derechos de los haitianos.
Para República Dominicana “es inaceptable que nos quieran acusar de racistas, de discriminación y de violación de los derechos Humanos”, dijo Medina en la ocasión.
Pero duraron muy pocos los efectos de esa valiente y patriótica defensa del presidente Medina, puesto que desde estamentos nacionales e internacionales insisten en acusar al país por su alegada actitud discriminatoria y racista contra los haitianos.
De hada ha valido que el presidente Danilo Medina haya conformado una comisión especial para buscar una salida humana a este problema, porque siguen las presioens de aquí y a nivel internacional.
Y de nada han servicio las reunones de comisiones dominicanas con haitianas, porque se sigue insistiendo en los alegados maltratos producto de la famosa sentencia del Tribunal Constitucional.
En uno de los último ataque contra la Repúblia Dominicana, los Estados Unidos dice que en el país se discrimina los haitianos con su aplicación
Estados Unidos señaló en su informe anual sobre derechos humanos que en República Dominicana los problemas más graves de derechos humanos durante el año 2013 fueron la discriminación contra los inmigrantes haitianos y sus descendientes.
Esta discriminación se da, según el estudio, mediante la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional que según el informe declara ilegítimos a individuos descendientes de ilegales en el país, la mayor parte es de los cuales son de origen haitiano.
Según el informe preparado por el Departamento de Estado, el cual regula la política exterior de Estados Unidos, los afectados no tienen derecho a la nacionalidad dominicana.
El informe también destaca aspectos como la violencia contra la mujer, incluida la violencia doméstica, la violación y el feminicidio.
Denuncia también otros problemas de derechos humanos, como los homicidios extrajudiciales a manos de las fuerzas de seguridad, superpoblación carcelaria, arrestos y detenciones arbitrarias, detención preventiva prolongada, la debilidad del Estado de derecho, la impunidad de la corrupción, la trata de personas, la discriminación contra las personas por motivos de orientación sexual o identidad de género, y la aplicación inadecuada de las leyes laborales.