Santo Domingo, República Dominicana.- El país está afectado por una cultura de “la muerte” integrada por la delincuencia, la corrupción y la impunidad, proclamó el arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, al encabezar la misa de Resurrección de Jesucristo, en la Catedral Primada de América.
Sin embargo, el prelado católico llamó a la población a no sentir tristeza y mantener la fe, ya que a pesar de esa penosa situación,todos los problemas que se presenten tienen solución.
Agregó que “para eso resucitó Cristo, para que todos sus seguidores vivan una vida plena y que en esa cultura de muerte, llámese toda la delincuencia que hay, todos los problemas, toda la corrupción que hay, toda la impunidad, que en toda esa cultura de muerte, nosotros los cristianos podamos decir que esa muerte no tiene la última palabra”
Dijo que la violencia, la delincuencia, la corrupción y la impunidad no deben disminuir la fe de los ciudadanos, tras indicar que el pueblo no puede permitir que esa situación tenga la última palabra.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Al hablar en la misa con motivo del Domingo de Resurrección, oficiada en la Catedral Primada de América y a la que asistieron decenas de feligreses, monseñor Ozoria apuntó que “estamos viviendo tiempos difíciles con muchas señales de muerte”.
“Hoy que ha ido creciendo, se mantiene una llamada cultura de muerte, tiene una consecuencia para nosotros la resurrección. Frente a esa cultura de muerte, nosotros tenemos que vivir la alegría y el gozo de la vida: la resurrección”, indicó Ozoria.
Manifestó que en Cristo, la muerte no tuvo la última palabra, y que en cambio fue la vida nueva de la resurrección la que habló y la que tuvo la última palabra.