El desempleo juvenil genera consecuencias negativas a nivel económico y social, como el aumento de la desigualdad, delincuencia, inseguridad alimentaria y violencia.
Por estas razones, República Dominicana tiene el desafío de crear políticas públicas más focalizadas que permitan el acceso de los jóvenes al mercado laboral.
A esta conclusión llegaron los expertos en materia económica y de negocios, José Javier Tavares, Odalis Marte y Francisco Ramírez, quienes debatieron los principales retos que enfrentan los jóvenes en el mercado laboral.
Al participar en el panel “Juventud y Mercado Laboral: Retos del Empleo Juvenil en República Dominicana”, los especialistas citaron que, al 2015, el 17.6% de los jóvenes dominicanos entre los 15 y 24 años ni estudiaban ni trabajaban, según datos del Observatorio del Mercado Laboral Dominicano (OMLAD).
El evento fue organizado por el Observatorio de Políticas Sociales para la Inclusión Social y Económica (Opsise), de la Vicepresidencia de la República, y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
Los especialistas coincidieron en afirmar que existen tres factores que inciden en el desempleo juvenil, y se relacionan con el nivel de educación o formación alcanzada, la experiencia laboral y la capacidad del sistema económico de generar nuevos puestos de trabajo.
En ese sentido, la Encuesta sobre la Transición de la Escuela al Trabajo aplicada en el 2015 determinó que al 40.3% de los jóvenes se les hace difícil conseguir empleo por escasez de puestos; el 21.8% por la falta de experiencia; y el 15.5% por falta de formación relevante.
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Tavares, economista e investigador del Opsise, en su ponencia “Desarrollo, juventud y mercado laboral: desempleo y sus implicaciones”, dijo que pese a que la economía dominicana es una de las más dinámicas de la región, para el año 2014 el desempleo juvenil alcanzó una tasa de 31.4%, la más alta en América Latina y el Caribe.
En tanto, Marte, experto en la banca, en su exposición “La oferta de formación para jóvenes respecto a la demanda laboral específica en el sector empleador”, sostuvo que la falta de empleo afecta más a las mujeres jóvenes que a los hombres.
Indicó que una de las principales razones de la problemática del desempleo en los jóvenes es el desacoplamiento entre la academia y el sector empleador.
“Cada año se gradúan decenas de estudiantes de educación superior. Hay algunos nudos dentro de nuestra economía pero también en el sector educativo que impiden una absorción adecuada, probablemente por un tema de desacoplamiento de los programas académicos y la demanda de mano de obra especializada en el sector privado”, señaló Marte.
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Finalmente, con el tema “Reflexiones sobre políticas públicas de empleo con enfoque en la juventud”, Ramírez, economista del Banco Central, consideró otros retos para la elaboración de políticas de empleo como son: el crecimiento lento de los sectores intensivos en trabajo, el aumento del empleo de baja calidad e informalidad, la profundización de la disparidad entre habilidades y formación, la falta de acceso a capital y a entrenamiento sobre emprendimiento y la discriminación y marginalización.
Dijo que, a pesar de los esfuerzos de la administración pública para combatir el desempleo, es necesario diseñar objetivos bien definidos y orientados a la oferta, a través de políticas sectoriales como la inversión intensiva, acceso al financiamiento de pequeñas y medianas empresas.
De igual manera, planteó que es preciso diseñar objetivos para la demanda laboral, como ducación y formación de los jóvenes en habilidades y experiencia y la promoción de la igualdad de género.
El panel estuvo encabezado por la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, quien indicó que este espacio de diálogo permite crear soluciones para mitigar la falta de oportunidades que enfrenta la juventud.
En el conversatorio participaron además, Rolando M. Guzmán, rector de INTEC; Franklin Vásquez, decano del Área de Economía y Negocios de la universidad; y Ana Cristina Hernández, coordinadora del Opsise; así como expertos en la materia, académicos y alumnos de la casa de altos estudios.