(CNN) - La Casa Blanca el lunes se echó para atrás en un punto clave de la acusación infundada del presidente de EE.UU. Donald Trump de que el entonces presidente Barack Obama escuchó sus teléfonos en la Torre Trump durante las elecciones de 2016.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que Trump no estaba refiriéndose a escuchas telefónicas cuando hablaba sobre las escuchas telefónicas.

"Creo que no hay duda de que la administración Obama... que había acciones de vigilancia y otras actividades que ocurrieron en las elecciones de 2016", dijo Spicer. "El presidente usó la palabra wiretaps (escuchas telefónicas) entre comillas para significar, de forma más amplia, vigilancia y otras actividades".

En inglés, wiretap o la escucha telefónica es una actividad de vigilancia estrechamente definida que implica intervenir "un cable de teléfono o telegrama para obtener información", según el diccionario Merriam-Webster.

Spicer también dijo que Trump estaba refiriéndose al gobierno de Obama en un sentido amplio —y no acusando a Obama de un involucramiento personal— cuando tuiteó que "Obama tenía mis 'cables telefónicos intervenidos' en la Torre Trump" y cuando acusó a Obama de ser un "malo" o " un tipo enfermo ".

Terrible! Just found out that Obama had my "wires tapped" in Trump Tower just before the victory. Nothing found. This is McCarthyism!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 4, 2017

Is it legal for a sitting President to be "wire tapping" a race for president prior to an election? Turned down by court earlier. A NEW LOW!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 4, 2017

How low has President Obama gone to tapp my phones during the very sacred election process. This is Nixon/Watergate. Bad (or sick) guy!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 4, 2017

Los comentarios de Spicer llegan el mismo día en que se cumple el plazo para que el Departamento de Justicia presente evidencia al Comité de Inteligencia de la Cámara para respaldar la acusación de Trump. Hasta la fecha, la Casa Blanca se ha negado a proporcionar evidencia, y numerosos exfuncionarios han negado la existencia de cualquier orden judicial para interceptar la Torre Trump.