El jueves se conoció el caso de un agente de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), quien apareció en las afueras de una iglesia con un tiro en la cabeza.
Habían dos informaciones curiosas de este lamentable hecho. La primera es que el fallecido, identificado como Fausto Cuello Viola, tiene un disparo en el lado derecho de la cabeza, pero la pistola está en la mano izquierda, por lo que han surgidos dudas respecto a su suicidio.
El otro dato fue que se le encontró en el bolsillo de su pantalón una nota donde un portal de San Juan, lugar donde ocurrió el hecho, reveló el contenido.
Alegadamente se despedía en la nota de sus familiares y revelaba que lo que provocó que tomar la decisión fue un fuerte dolor de cabeza que no se le quitaba.
Además de esto, Cuello Viola indicó a sus familiares en la nota sus últimos deseos.
“No quiero rezos, sólo una hora santa. Nadie es culpable de mi muerte, cuiden a mis dos niñas, y a mi papá que termine la cosecha y le pague a Daniel 26 mil pesos que se le deben”, reza el manuscrito.