El amor es una emoción misteriosa. Aunque la ciencia sabe realmente poco sobre ella, quien la siente la reconoce inmediatamente.
El cerebro de un enamorado se ve parecido al de alguien estimulado por cocaína. Tanto la droga como la emoción disminuyen el umbral de los centros de placer, lo que provoca que te sientas bien con mayor facilidad.
La dopamina y norepinefrina son dos sustancias involucradas en las emociones que provoca el amor. Ambas aparecen tanto en el orgasmo, como cuando ves el retrato del objeto de tu afecto.
Si estudias para aprender algo nuevo cuando estás enamorado, el proceso se hace más simple, pues disfrutas más todo lo que tienes alrededor.
Los enamorados presentan niveles bajos de serotonina, similares a quienes padecen de trastorno obsesivo compulsivo. Esto explica porque durante las primeras etapas del amor, las personas no pueden/quieren estar lejos una de la otra ni un minuto.
Las áreas del cerebro con mayor actividad en personas que aman, pueden mantenerse de la misma manera durante décadas, es decir, el amor “para siempre” es posible.
En el siguiente video, creado por ASAP Science, se explica la actividad cerebral de las personas enamoradas, como la similitud entre el amor y la intoxicación con narcóticos o la curiosa relación del transtorno obsesivo compulsivo y el amor.