Un hombre que con destino a Nueva York desde la provincia de Santiago, entró a la nave que lo trasladaría con una arma de fuego en el bulto de mano. 

Sorprendentemente en los puestos de revisión no se percataron de que dentro del bulto había una pistola, y el mismo hombre al ver que se le olvidó entregar el arma de fuego aviso a uno de los encargados del vuelo.  

Al sobrecargos le dijo que el arma se le olvidó entregarla a un familiar que lo llevó al aeropuerto y que este se encontraba ahí todavía.

Un miembro del Cuerpo Especializado en Segurodad Aeroportuaria interrogó al hombre y se dio cuenta de que fue un error. Horas más tarde pudo tomar su vuelo.