Roma.- El papa Francisco invitó a dos miembros de la agrupación Acción Católica Infantil de Roma para acompañarlo durante su tradicional rezo del domingo, y hasta a dirigir unas palabras a la multitud. Lanzaron palomas por la paz y pidieron por los derechos de los niños.
En una nueva muestra de la humanidad y simpleza que lo han convertido en menos de un año de su pontificado en la persona más admirada en todo el mundo, Francisco invitó a subir al balcón donde todos los domingos reza el Ãngelus a dos niños, quienes participaron de la ceremonia junto al Sumo PontÃfice.
Se trata de dos jóvencÃsimos integrantes de la agrupación Acción Católica Infantil de Roma, a quienes el Santo Padre invitó a hablar a la multitud y a lanzar palomas por la paz tras saludar a quienes se habÃan apostado en la Plaza de San Pedro.
La adolescente dijo que traÃan un mensaje de paz al Papa “para que asà pueda llegar a todo el mundoâ€, y recordó que “cada niño tiene el derecho a jugar y divertirse en un contexto hecho a su medidaâ€.
Antes, el Papa se habÃa referido a Cocó Campolongo, un niño de tres años asesinado salvajemente por la mafia calabrese junto a sus padres la pasada semana, un episodio que ha conmovido a la sociedad italiana.
“Este hecho no tiene precedentes en la historia de la criminalidadâ€, dijo Francisco. “Recemos por Cocó, que seguro está en el cielo. (Recemos) Por las personas que han cometido este delito, para que se arrepientan y se conviertan al Señorâ€, pidió ante el silencio de la Plaza.
Antes, el Papa se habÃa referido a Cocó Campolongo, un niño de tres años asesinado salvajemente por la mafia calabrese junto a sus padres la pasada semana, un episodio que ha conmovido a la sociedad italiana.
“Este hecho no tiene precedentes en la historia de la criminalidadâ€, dijo Francisco. “Recemos por Cocó, que seguro está en el cielo. (Recemos) Por las personas que han cometido este delito, para que se arrepientan y se conviertan al Señorâ€, pidió ante el silencio de la Plaza.
En la misma alocución, el Papa habÃa hecho minutos antes una llamada al compromismo y a llevar “la alegrÃa del Evangelio†a la periferia, tal como lo habÃa hecho Jesús durante su misión en Galilea.
En ese sentido, el Santo Padre dijo que era necesario “salir de nuestra comosidad y alcanzar todas las periferias que tienen necesidad de la luz del Evangelioâ€.