(CNN) - Michelle Obama moldeó la carrera presidencial como una carrera entre un modelo positivo para los niños -el de Hillary Clinton- y uno perjudicial -el en Donald Trump- en su discurso en la noche de apertura de la Convención Nacional Democrática.
La primera dama nunca mencionó a Trump por su nombre, pero aprovechando su popularidad, hizo una rara, si no sin precedentes, incursión en la polÃtica partidista para golpear al candidato republicano.
Obama condenó "el lenguaje de odio que escuchamos de las figuras públicas en la televisión".
Y en una referencia al lema de Trump de "Hacer EE.UU. grande otra vez", Obama dijo que se despierta todos los dÃas en una Casa Blanca que fue construida por esclavos.
"No dejen que nadie les diga que Estados Unidos no es grande. En este momento es el mejor paÃs del mundo", dijo la primera dama.
Obama electrizó a la multitud en el Wells Fargo Arena en Filadelfia, subiéndose al escenario justo después de las 22:00 y -en una desviación de los ataques polÃticos exhibidos durante todo el dÃa- destacó que, por su carácter y temperamento, Clinton es el modelo de conducta que le gustarÃa que sus hijas vieran en la Oficina Oval.
"Esta elección -todas las elecciones- tratan de quién tendrá el poder de formar a nuestros hijos para los próximos cuatro u ocho años de nuestras vidas y estoy aquà esta noche porque en esta elección, solo hay una persona en la que confÃo por su responsabilidad, solo hay una persona que creo que está realmente calificada para ser presidente de Estados Unidos y es nuestra amiga, Hillary Clinton".
Obama dijo a una audiencia electrificada que "siempre seremos más fuertes juntos", afirmando que quiere un presidente "que enseñe a nuestros hijos que todo el mundo importa en este paÃs".
"Estoy aquà esta noche porque sé que ese es el tipo de presidente que será Hillary Clinton, y es por eso que en esta elección estoy con ella", dijo Obama.
En un guiño a la condición histórica de Clinton como la primera mujer candidata de un partido polÃtico importante en Estados Unidos, dijo: "Gracias a Hillary Clinton, mis hijas, y todos nuestros hijos e hijas, dan ahora por sentado que una mujer puede ser presidenta de Estados Unidos".
Llamó a Clinton "un lÃder que será guiada todos los dÃas por el amor y la esperanza y los sueños imposiblemente grandes que todos tenemos para nuestros hijos".
Fue una notable aceptación del prime-time en el escenario para Obama, que era reacia a la atención que se produjo cuando su marido, el entonces senador por Illinois Barack Obama, lanzó su campaña presidencial contra Clinton en 2007.