El Estado paga deuda de US$856 millones al FMI

Santo Domingo, República Dominicana.-Es de US$856 millones el monto de la deuda saldada por el Estado Dominicano al Fondo Monetario Internacional (FMI), anunciada recientemente por el Banco Central de la República Dominicana, acción con la que las autoridades contribuyen a mejorar el balance de la deuda pública externa, dando continuidad al proceso de consolidación de las cuentas fiscales y de las reservas internacionales.

Los recursos formaban parte del acuerdo Stand By firmado en octubre de 2009.

-El Estado dominicano saldó la deuda de US$856.9 millones adquirida con el Fondo Monetario Internacional (FMI), producto de los desembolsos relacionados con el Acuerdo Stand-By firmado en octubre de 2009, dijo el Banco Central en un comunicado.

Indicó que “con el cumplimiento de este compromiso el país deja abierta la posibilidad de utilizar libremente este tipo de facilidad crediticia en un futuro”

“El objetivo es preservar la estabilidad macroeconómica que ha caracterizado el país en los últimos años”, apuntó.

Datos del acuerdo

La entidad recordó que el FMI había aprobado un crédito aproximado de US$1,700.0 millones para el país, equivalentes a 1,094.5 millones de Derechos Especiales de Giro (moneda del FMI).

De ese monto, solo desembolsó US$1,195.0 millones, y quedó pendiente una partida US$505.0 millones que no se utilizaron por no contemplar algunas condicionalidades establecidas en el acuerdo.

La mayor parte de esos recursos (US$856.9 millones) fueron entregados al Gobierno para apoyo presupuestario; una facilidad excepcional del organismo tomando en cuenta que nunca había otorgado recursos para esos fines.

Los restante de US$338.1 millones se destinaron a engrosar las reservas internacionales del país. Uno de los elemento más relevantes planteados a la puerta del acuerdo Stand By que se firmó fue la necesidad del país ejecutar una política que estimulara la economía, limitada en ese momento por una apretada situación fiscal.

República Dominicana enfrentaba la caída en más de un 10 % en los ingresos tributarios durante enero-septiembre 2009, lo que ocasionó una reducción de 30 % en los gastos.

Entre las condicionalidades que tenía que cumplir la República Dominicana, según el acuerdo, estaba la reducción del déficit público, reforma del sector eléctrico, y mejoras en la administración pública.