La comunicación es esencial en toda relación humana, por lo tanto debes saber cómo ponerla en práctica. Empieza por aprender a escuchar

Las habilidades comunicativas son una de las aptitudes más valoradas por los empleadores a la hora de contratar personal

Las habilidades comunicativas son una de las aptitudes más valoradas por los empleadores a la hora de contratar personal

Las habilidades comunicativas son una de las aptitudes más valoradas por los empleadores a la hora de contratar personal. Generar un buen ambiente laboral, un equipo de trabajo sólido y productivo y relaciones de trabajo solidarias dependen de la manera en que el personal se comunica. Toda buena comunicación se basa tanto en hablar como escuchar. Por ello, Gregorio Billikopf, experto en relaciones laborales de la Universidad de California, acerca las mejores técnicas para un diálogo efectivo.

¿CÓMO ENTABLAR UN BUEN DIÁLOGO?

Siempre que lidiemos con otros individuos, el conflicto es inevitable. Para encontrar soluciones positivas y mejorar el relacionamiento es necesario el diálogo. Por ello en la dinámica familiar es importante generar instancias para hablar con los hijos y saber qué piensan y sienten.

“Cuando los hijos se sienten escuchados y comprendidos por sus padres, el interés en las pandillas, en las drogas y en otros problemas disminuye”, afirma Billikopf.

APRENDER A ESCUCHAR

Para resolver una disputa, primero debes intentar reducir las tensiones y para hacer esto es necesario escuchar al otro e intentar empatizar con su situación, contemplando sus preocupaciones.

No saber escuchar o hacerlo a medias afecta toda relación humana. Supone mucho más que estar en silencio mientras que el otro habla. Según explica Billikopf, debes intentar comprender otras perspectivas y colocarte en el lugar de los demás. Después de todo, si no escuchamos a los demás, ¿por qué deberían hacerlo ellos?

Las relaciones entre padres e hijos suelen ser complicadas porque los adultos pretenden dar órdenes y no invertir tiempo en tener una verdadera conversación con sus hijos. Esto sólo genera que los niños se sientan incomprendidos y rencorosos. 

“Los hijos de hoy, simplemente no quieren aceptar un ‘no’ sino que están buscando un motivo. No basta simplemente decir ‘no’ y tienes que obedecer porque yo soy el papá. Es mejor dialogar. El diálogo es tan bonito; es excelente poder dialogar y enfocarnos en la necesidad de nuestro hijo”, subraya el académico chileno.

EVITA LOS GRITOS

Cuando no logras que la otra persona entienda lo que dices es común recurrir a los gritos y esto no ayuda, solamente estrecha el canal comunicativo y no permite encontrar una solución que satisfaga a ambas partes. 

Para encontrar una solución común a los problemas ejerce autoridad, plantea reglas. De este modo, no tendrás que levantar la voz. 

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Autor: Universia España