SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Aumenta en el país número de niños que ingieren “plomerito” y otras sustancias dañinas.  Médicos se muestran preocupados por la alta incidencia.

El paciente que ingiere una sustancia cáustica sigue constituyendo un problema de manejo médico y quirúrgico. La severidad y extensión del daño químico va a depender fundamentalmente de la concentración y cantidad del cáustico ingerido; igual se puede dañar el esófago y el estómago.

Los médicos señalan que  la ingestión ocurre mayormente en niños en más del 80% de los casos, por lo general en forma accidental.