La caja negra que llevan a bordo todos los aviones es un dispositivo que registra los parámetros básicos de vuelo, de navegación y de comunicación de los pilotos.

Estas cajas deben poder aguantar temperaturas de hasta 1000 grados, así como la presión del agua a una profundidad de hasta seis kilómetros.

¿Cómo consiguen ser tan resistentes? Para facilitar la búsqueda de las cajas negras, estas van equipadas con una radiobaliza especial.

Ah, y no son tan negras como dicen.