Los nietos de este hombre de 81 años decidieron darle de regalo de cumpleaños una experiencia del mundo moderno al ponerle un casco de realidad virtual para que se enfrentara a decenas de zombis armado con una pistola y una linterna.

Pero al quedarse sin balas, el abuelo no dudó en usar los puños para defenderse de sus atacantes.

La vitalidad de este 'gamer' es impresionante.