Dicen que cuando la hora de partir llega, no hay forma de evadirla…

Michael Owen y Kyle Careford eran dos jóvenes de 20 y 21 años que se estaban filmando cuando los sorprendió su propia muerte. No lo podrás creer…

Dos amigos iban en un auto cuando decidieron filmar todo lo que les sucedía. Ellos estaban bajo los efectos del alcohol y algunas drogas pero todo parecía (según ellos) estar bajo control.

Era común que estos dos amigos salieran de juerga y filmen aquello que hacen pero esa vez las cosas resultarían muy diferentes.

En esa ocasión era Kyle quien iba conduciendo. Pero en cierto momento Michael le dice a Kyle que baje la velocidad ya que ellos se encontraban en una carretera donde la velocidad máxima permitida era de 50 km por hora y ellos se encontraban conduciendo a 144 km por hora.

Sin embargo las palabras de Michael no llegaron a tiempo para que Kyle reaccionara y, pronto, se estrellaron con una iglesia del camino. De este modo los amigos perdieron la vida al instante.

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Este hecho ocurrió en abril de 2015 pero el vídeo se dio a conocer recién en octubre del año pasado por parte de las autoridades ya que había sido retenido por la policía como evidencia. Luego, una vez que se autorizó que las familias se llevaran el vídeo, las madres de ambos jóvenes dieron a conocer esto por las redes sociales para concientizar sobre los grandes peligros que tiene conducir en exceso de velocidad y en estado de ebriedad.

Una gran manera de evitar que más familias queden arruinadas por estos momentos de descontrol.

Tristemente Michael era padre de una preciosa nena de 5 años quien ha quedado sin poder crecer con su padre. Dos familias destrozadas por un momento de exceso y descontrol adolescente.

Lo que sigue a continuación es el vídeo de la escena. Te recomendamos que no lo veas si eres impresionable pues las imágenes son fuertes: