300 familias en resultaron afectadas por las inundaciones provocadas por las lluvias del pasado martes continúan con sus ajuares a la intemperie.
Mientras el director de la Oficina de Ingenieros Supervisora del Estado, Francisco Pagán asumió personalmente corregir las fallas que ocasionaron que el hospital regional José María Cabral y Báez aún permanezca anegado.
En la mañana de ayer, hasta la morgue permanecía repleta de agua.
Pagán atribuyó los problemas que enfrenta el centro hospitalario, al colapsado sistema pluvial y culpó a las autoridades municipales de esta situación.