Mucha gente echa de menos las tradicionales declaraciones del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez que habitualmente son esperadas, porque siempre existen razones para la exhortación de la bondad y el espíritu.
De todas maneras la “ausencia” del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en los medios por los cuales se comunica con el pueblo con la especial característica de un mensaje limpio y apegado a la defensa de la vida, la familia y los preceptos morales, están como permanente muestra de su cristiana vigencia.
Esta especie de “vacío” con tinte nostálgico impone significar que nueva vez se pretende introducir el “aborto terapéutico” como otra brutal mecánica para destruir lo que creó el Señor para embellecer la vida.
¿Por qué? Porque, para comenzar, por ejemplo, la multiplicación de la vida comienza con el hombre y la mujer y tristemente se detiene cuando se quiere permitir el matrimonio del mismo sexo.
Y, peor aún, si se permitiera la adopción de niños que no tendrían a quien llamar papá o a quien llamar mamá, y cuando el niño se enferma ¿quién bajará la fiebre y quién en la escuela sería su tutor?
Algunos medios han sostenido una supuesta ausencia, pero Nicolás de Jesús es un torrente inagotable de amor, tanto como decir que muestra la impecable virtud de legarnos que “la familia es el fundamento básico de la sociedad”.
Basta esa rotunda afirmación para sentir su permanente presencia en la arenga que incluye la defensa de la vida y, a no dudarlo, la Red de Abogados Católicos, motivo e inspiración de nuestra institución, es de su procedencia y sentimiento para llevar al banquillo de los acusados a los violadores de niños y niñas.
Recuérdese el dramático caso del ex nuncio apostólico Józef WesoÅ‚owski que lo entristeció, pero no dobló la firmeza de defender la justicia que debe prevalecer como especial conducta en un verdadero sacerdote.
Y, para entender que jamás estaría ausente nuestro apreciado Cardenal, recordemos que en la actualidad hay más de 15 violadores de menores condenados a 20 años de prisión cada uno.
Anoten el impactante caso de una pareja de hombres que violó por años a un niño en adopción y, aun cuando el caso ocurrió en Los Ángeles, California, es un dolor que igualmente multiplica el celo de proteger la niñez.
Todavía más, Nicolás de Jesús está presente en todo y cuanto enaltece la filosofía de la vida y, por demás, en lo que tiene que ver con la nacionalidad y los valores patrios, porque en ellos están fecundados los sentimientos de que las enseñanzas no se negocian.
Por: Martín Almonte García
Abogado
Red de abogados Católicos