Por mucho tiempo la soledad ha sido considerada un estado de ánimo pasajero sin ningún efecto en la salud, pero investigaciones recientes demuestran que se trata de un factor de riesgo tan importante como la obesidad, el tabaquismo, la falta de ejercicio y la presión arterial alta.
“Es la peor enfermedad porque tiene múltiples implicaciones fÃsicas y mentalesâ€, dice el psiquiatra José Posada.
El trabajo más reciente, realizado por cientÃficos de University College de Londres entre mujeres mayores de 52 años, comprobó que las personas aisladas tienen un 26% más de riesgo de morir prematuramente.
También están en peligro todos aquellos que han sido discriminados, asà como los desempleados y los jubilados. Los estudios señalan que las mujeres la sufren más que los hombres.
La manera como la soledad afecta la salud es compleja. Por un lado se sabe que lleva a disminuir la capacidad ejecutiva del cerebro. Por esto, dichas personas tienden a ejercer menos autocontrol de sus impulsos y por consiguiente a asumir comportamientos pocos saludables como comer más de lo debido, no tener actividad fÃsica y no ir a chequeos médicos. Además, los solitarios no tendrÃan ese apoyo de los demás para aconsejarlos cuando tienen sÃntomas que merecen atención.
Otros estudios han comprobado que la gente solitaria tiene un sistema inmune más precario y marcadores de inflamación en su sangre, lo cual podrÃa tener un papel en la aparición de artritis y enfermedades coronarias.
Asà mismo la soledad fomentarÃa la diabetes, la presión arterial alta, el mal de Alzheimer, los desórdenes neurodegenerativos y el cáncer.
Uno de los avances más importantes en el tema ha sido entender qué es la soledad y cuándo es nociva. Según John T. Cacioppo, experto de la Universidad de Chicago, lo primero que se debe hacer es distinguir entre lo que él llama la gloria de estar solo y el dolor de sentirse solo. Hay gente que a veces quiere aislarse y es normal que lo haga de vez en cuando. Pero, dice el experto, esta situación se vuelve peligrosa, “cuando viene con una sensación de vacÃo, falta de control y baja autoestimaâ€.
Y si bien la soledad fÃsica prolongada puede llevar a este estado negativo, “la gente puede sentirse sola estando casada, en medio de su familia o en una multitudâ€, aclara Cacioppo. Por su parte, Posada advierte que la soledad no se debe confundir con la depresión, aunque uno de los componentes de esta última sea la sensación de soledad.
De hecho, la gente solitaria se siente infeliz pero también vulnerable y amenazada, por lo cual tiende a encerrarse en sà misma con el fin de autoprotegerse. De esta manera queda atrapada en un ciclo vicioso que le impide conectarse con los demás.
Resulta paradójico que en tiempos de Facebook, la red social donde la gente puede hacer muchos amigos, la soledad se haya duplicado. En dos sondeos hechos en varios paÃses, el 40 por ciento de los adultos se declara solitario, un incremento del 20 por ciento frente a 1980. Posada señala que hoy la gente tiene menos contacto entre sÃ. “En las lÃneas de atención al suicidio el principal factor entre los adolescentes es la soledadâ€, revela el psiquiatra.
Hay varias maneras de prevenir este problema. La primera es tratar de hacer contacto con los demás, realizar trabajo comunitario y, tal vez lo más importante, no enfocarse en la cantidad sino en la calidad.
“La conexión humana debe ser significativa y satisfactoria para los involucradosâ€, explica Cacioppo, quien recomienda tener una actitud positiva y siempre esperar lo mejor.