(CNN) – La única cosa que se usar todo el dÃa en la casa de Gustavo DÃaz en estos dÃas es la estufa de gas.
La comida en la nevera se está echando a perder. El horno de microondas se encuentra sin uso. La televisión a oscuras y el sistema estéreo en silencio. Se está incómodo y sudoroso en el interior, gracias a los cortes de electricidad impuestos por el gobierno, destinados a hacer frente a la escasez de energÃa eléctrica en todo el paÃs.
Incluso conseguir agua potable es un problema.
"No podemos seguir viviendo asÃ", dijo. "Nosotros los venezolanos merecemos algo mucho mejor".
Los cortes de energÃa no son nada nuevo para los venezolanos, entre ellos DÃaz, que vive con su esposa y tres hijas en un suburbio de Caracas. Sin embargo, con el reciente anuncio del gobierno de un programa formal de apagones establecido para durar al menos 40 dÃas, las cosas solo han empeorado, dijo.
¿Crees que las medidas del gobierno de Maduro servirán para el ahorro de energÃa? https://t.co/ygnHTHEqu9
— CNN en Español (@CNNEE) April 26, 2016
"Hemos tenido apagones desde el mes pasado. Estábamos acostumbrados a quedar sin energÃa eléctrica dos horas por la mañana y dos por la tarde, pero ahora es de cuatro horas seguidas", dijo DÃaz.
La oposición culpa a la corrupción y la mala gestión
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y otros funcionarios del gobierno atribuyen la épica sequÃa al fenómeno climático de El Niño. El nivel del agua en la presa hidroeléctrica de Guri, que produce el 75% de la electricidad de Venezuela, está en un mÃnimo histórico.
El vicepresidente Aristóbulo Istúriz anunció el martes que habrá tres dÃas a la semana de licencia obligatoria para todos los trabajadores públicos no esenciales, hasta nuevo aviso.
Mientras, figuras de la oposición culpan a la mala administración y a la corrupción de los problemas.
Atrapados en medio: la gente como DÃaz. La vida ha tomado nuevos ritmos, dictada por el flujo y reflujo de la energÃa.
"Desenchufamos todo cuando perdemos energÃa para que los aparatos no se dañen (con picos de tensión) cuando volvemos a tener electricidad", dijo DÃaz.
Los apagones son el paso más importante que el gobierno ha tomado hasta ahora para ahorrar energÃa.
El 6 de abril, Maduro anunció que los viernes serÃan no laborables. También tiene planes para adelantar los relojes media hora en mayo para dar a la gente más luz del dÃa durante las horas de trabajo.
El distrito de la capital en Caracas y algunos municipios adyacentes están exentos de los apagones por ser la sede de los poderes públicos. Nueva Esparta y Vargas -estados que dependen en gran medida del turismo- tampoco se verán afectados.
Pero para la mayorÃa de los venezolanos, los apagones se suman a una larga lista de cargas diarias.
“Esto nos está matandoâ€
El gobierno -con problemas de liquidez por los bajos precios del petróleo- no puede pagar las importaciones de productos básicos como azúcar, harina y huevos. Muchos venezolanos tienen que esperar varias horas en las filas de los supermercados, esperando que los estantes no se vacÃen antes de que lleguen.
La economÃa de Venezuela se contrajo un 5,7% en 2015 y se espera que caiga un 8% este año, según el Fondo Monetario Internacional. La inflación se ha disparado, y podrÃa aumentar otro 500% en 2016, según las proyecciones del FMI.
El bolÃvar, la moneda de Venezuela, vale menos que un centavo en la bolsa en el mercado negro.
En Charallave, una zona de clase trabajadora que ha sido históricamente bastión del fallecido presidente Hugo Chávez, casi todos los negocios muestran el mismo signo:
"No hay luz", dice.
En una tienda de pinturas, el dueño Luis Marcano dijo que las ventas han bajado no solo a causa de los cortes de energÃa, sino por la crisis económica también.
"He estado esperando toda la mañana para vender algo", dijo.
En otra tienda, una mujer comenzó a llorar cuando un periodista le preguntó qué tan difÃciles habÃan sido las cosas. A menos que algo cambie, ella probablemente tenga que cerrar antes de que finalice el año.
"No podemos seguir viviendo asÃ", dijo la propietaria, que teme represalias y pidió no ser identificada. "Esta vida nos está matando."
Osmary Hernández informó desde Caracas. Rafael Romo informó y escribió desde Atlanta. Patrick Gillespie de CNNMoney también contribuyó con este reportaje.