NUEVA YORK. En nuestra querida República Dominicana, las demandas por negligencia médica no prosperan. Siempre aparecen abogados y abogaditos que venden a su cliente a precio de vaca muerta.

En la mayoría de las veces, la gerencia del centro de salud tiene bajo la manga la protección de un alto funcionario público o de un general.


 
Miren este caso. La dominicana Llaulin Cruz, de 38 años y residente de El Bronx, Nueva York le ganó una demanda a un centro de salud y será compensada con el pago de  50 millones de dólares.

El jurado que falló a su favor que el médico que atendió el parto de su hija le causó  serios daños  a su organismo.

La Corte Suprema del condado del Bronx determinó  que la demandante  arrastra serios problemas de salud. Entre ellos, problemas de retención de líquidos que la obligan a vestir ropa interior todo el tiempo y a estar cerca de un baño debido a una micción compulsiva. Ella padece este trastorno de salud tras una intervención realizada por el obstetra Michael Ihemaguba en el Hospital San Barnabas en el 2009.

El jurado determinó que la señora  Cruz debía recibir una indemnización  económica de 40 millones de dólares  para el tratamiento médico y 10 millones más por las inconveniencias  y los sufrimientos causados por la mala práctica médica.

Los problemas empezaron cuando Cruz cuando dio a luz a su bebé el 30 de noviembre del 2009.

Todo en su vida se ha trastornado al punto de que tener relaciones íntimas con su esposo, es una pesadilla. De acuerdo con el jurado, el médico realizó un procedimiento incorrecto que causó serias heridas internas.

El jurado determinó que Ihemaguba tenía 90% de la culpa y que la partera Gloria Murray tenía 10% de la responsabilidad.
lc