En cículos judiciales y en las redes sociales ha llamado mucho la atención que la fiscal del Distrito Nacional, Yenny Berenice, actualmente en licencia, no haya dado a conocer el nombre del padre de su hija.

Las conjeturas son muchas, y más aún, cuando un reconocido comentarista del país, como Arvaro Arvelo ha insistido en que la Fiscal revele la identidad del padre de su hija

Cuál es el misterio, se preguntan muchos. Y la verdad es que la negativa deja en el tapete un mal de conjeturas, especulaciones y murmuraciones, por tratarse de una figura pública, como es el caso en cuestión.

Siempre se ha manejado la tesis y es así, de que sean hombres o mujeres, las figuras públicas, no tienen vida privada. Todas sus actuaciones son del mayor interés para la población, y eso justifica la atención que los medios suelen dedicarles a los políticos, personas del Ministerio Público, empresarios o celebridades del mundo del espectáculo, en aquellos países donde existe plena libertad de prensa y el poder no se utiliza para reprimir a los ciudadanos.

Es a Yeni Berenice a quien más le conviene decir el hombre del padre de su hija. Eso no debe ser un pecado, ni mucho menos un misterio.

Se recuerda que el pasado fin de semana la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, dio a luz a una niña.

La bebé nació el día viernes ocho y pesó 7.5 libras. 

Los doctores que recibieron a la bebé fueron Luis Mancebo, ginecólogo y su esposa María Estévez, pediatra.

Ambas fueron despachadas ayer domingo en perfecto estado de salud de la clínica Unión Médica.

La semana pasada, Reynoso Gómez tomó licencia en el cargo para dar a luz. Fue sustituida de manera interina por el magistrado Pedro Frías Morillo.