Almagro: Corrupción, descrédito de políticos y desigualdad merman democracia

  • por EFE martes 20 agosto 2019

México.- Solo el 5 % de los latinoamericanos consideran que viven en una democracia plena debido a la corrupción, el descrédito de la clase política y a la desigualdad en la región, advirtió este lunes el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

El diplomático uruguayo dictó la conferencia magistral “Elecciones íntegras y de calidad: base de la democracia en el siglo XXI” en la inauguración del Congreso Internacional de Organismos Certificados en Normas de Calidad, organizado por el Instituto Electoral de la Ciudad de México.

“Las Américas siguen siendo la región que cuenta con el mayor número de democracias en el mundo. Esto no significa que nuestras democracias sean perfectas. Evidentemente todos los procesos democráticos del continente son perfectibles”, declaró.

Refirió que, de acuerdo con el estudio más reciente de la organización de opinión pública Latinobarómetro, entre 2008 y 2018 “el nivel de satisfacción con la democracia en la región cayó 20 puntos de 44 % a 24 %”.

Por otra parte, añadió, solo 5 % de los ciudadanos en Latinoamérica consideran que viven en una democracia plena, mientras que 68 % piensan que la democracia en su país “presenta problemas”.

“Lo que estos datos revelan es que nuestros países todavía luchan con problemas vinculados a la calidad de sus instituciones democráticas”, sostuvo.

Al respecto, indicó que algunos de los desafíos más extendidos en la región son “la corrupción, que afecta la confianza en el sistema y la confianza en los políticos; la desafección de la ciudadanía hacia la política, y la desigualdad, con instituciones y estructuras que perpetúan la exclusión”.

El titular de la Organización de los Estados Americanos (OEA) señaló que el Índice de Percepción de la Corrupción de 2018 publicado por Transparencia Internacional revela “la incapacidad de la mayoría de los países para controlar” ese flagelo.

“Frente a este panorama, es necesario fomentar la integridad, la transparencia y la rendición de cuentas, dejando atrás prácticas espurias que durante mucho tiempo han sido moneda corriente en la región”, manifestó.

Respecto al descrédito de la clase política, apuntó que según el Latinobarómetro 2018, 79 % de los latinoamericanos perciben que se gobierna para unos pocos.

“Existe una necesidad creciente de extender la participación ciudadana para poder mejorar los mecanismos de representación política”, expuso.

Y sobre la desigualdad, dijo que un estudio reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indica que Latinoamérica es la región más desigual del planeta. “No hemos sido capaces aún de resolver las demandas materiales de una parte de nuestra sociedad”, enfatizó el secretario general.

Todo ello, dijo, ha mermado la confianza en las instituciones democráticas e incluso en “el corazón mismo del sistema democrático: las elecciones”.

Afirmó que la confianza regional en las elecciones es de solo 31,9 %, “a pesar de que en los últimos 20 años se ha dado una progresiva institucionalización de las autoridades electorales y una notable mejora en la calidad de los comicios, y México es un ejemplo muy claro de esta tendencia”.

A nivel regional, aseguró que salvo algunas excepciones se ha logrado contar con padrones más confiables, procesos electorales sin mayores incidentes y escrutinios más transparentes. “Aun así, la desconfianza persiste y debilita esta esencia misma del funcionamiento democrático”, subrayó.

“La respuesta estos retos debe tener prioridad. De ello depende la confianza ciudadana en los procesos electorales y por extensión en la salud de nuestras democracias”, finalizó.

El Congreso Internacional de Organismos Certificados en Normas de Calidad se efectuó este lunes en Ciudad de México con la participación de especialistas nacionales e internacionales y representantes de organismos públicos y privados de ocho países.

El objetivo del encuentro fue propiciar una mayor difusión de los beneficios derivados de la adopción de un sistema de gestión de calidad en materia electoral y analizar los desafíos y retos que enfrentan las instituciones encargadas de organizar y calificar los procesos democráticos a nivel global.

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