Es una noche muy especial en la Costa Oeste de los Estados Unidos y en todo el océano Pacífico hasta la costa del Sudeste asiático, pasando por Japón.

La coincidencia de tres eventos que tienen a la Luna como centro hace que los astrónomos y los fanáticos de los fenómenos planetarios estén aferrados a sus telescopios, ya que coinciden el fenómeno de la luna llena, que además es la segunda del mes (blue moon o luna azul), y un eclipse total, que la hace ver de un particular color rojo (sangre) bajo la sombra de la Tierra.